Cultura y Espectáculos
AITANA ALBERTIESCRITORA

"Alberti era un médium: recibía ondas misteriosas que transformaba en poesía"

La autora, que se halla en Tenerife, donde participa en los actos conmemorativos del centenario de su padre, estima que las múltiples facetas del maestro gaditano, unido a su longevidad y a su espíritu vanguardista, contribuyeron a hacer de él una figura atractiva para varias generaciones.

JOSÉ A. DULCE, S/C de Tenerife
10/may/02 19:52 PM
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JOSÉ A. DULCE, S/C de Tenerife

Llevar el apellido de uno de los grandes poetas del siglo XX puede ser un honor, pero también un lastre. Tras zafarse de esa carga, Aitana Alberti ha defendido su propia voz literaria y ello le ha permitido divulgar con mayor libertad y placer la obra de su padre. La escritora visita esta semana Tenerife, donde asiste al ciclo organizado por el Cabildo en memoria del autor de "Sobre los ángeles" y "Marinero en tierra".

- Rafael Alberti vivió casi todo el siglo XX. ¿Se sentía, por ello, un privilegiado o hubiera preferido no asistir a tanta barbarie?

- Mi padre vivió muy intensamente su siglo, pero no recuerdo que hiciera ninguna valoración al respecto. Con apenas 20 años se incorporó a las vanguardias y desde entonces emprendió un movimiento creativo que no se detuvo nunca. Alberti era un médium: recibía ondas misteriosas y las transformaba en poesía.

- Más allá de homenajes y reconocimientos, ¿cree que se la hecho justicia literaria?

- Quisiera que fuera así. La aceptación literaria de Alberti se mide porque sus ediciones se agotan y se habla constantemente de él. Aspiro a llegar a un pueblo perdido y que alguien me recite sus versos. Me sucedió ya en recóndito lugar de Cuba, donde una persona me recitó uno de sus poemas, un texto que no se hallaba precisamente entre los más musicalizados y difundidos.

- ¿Por qué cree Alberti simboliza la memoria colectiva del exilio español?

- Hay muchos Alberti: el poeta de la calle, el memorialista, el comprometido, el escritor que cultiva todos los estilos, desde el clásico hasta el vanguardista, el experimentador, el viajero. La mezcla de todas esas facetas, unido a su longevidad, ha hecho que se convierta en una figura atractiva para varias generaciones.

- En uno de sus ensayos, Alberti arremetió contra André Gide por la denuncia que éste había hecho del régimen comunista en "Regreso de la URSS". ¿No se le ocultaban los crímenes contra la Humanidad cometidos bajo el gobierno de Stalin?

- Entonces no se sabía mucho acerca de lo que está ocurriendo en la URSS; sólo después del XX Congreso, cuando el gobierno entonó el mea culpa, se descubrieron las atrocidades cometidas por Stalin. Para mis padres esta revelación supuso un duro revés porque habían creído en el comunismo. Después lo superaron, y asumieron que las ideologías no pueden colocarse por encima del hombre.

- ¿Cómo nació "Los hijos del Drago"?

- Este es último libro que él escribe y a decir verdad no sé muy bien cómo surgió. Sí sé que el drago le impresionó porque en él veía una especie de fósil prehistórico, una metáfora de la vida que perdura pese a los cambios y avatares. De algún modo Rafael se vio reflejado en el árbol, por su longevidad y por las transformaciones que había sufrido a lo largo de su vida.

- Como escritora, ¿ha superado el obstáculo que suponía llevar el apellido de su padre?

- Sí. Al principio me decía: ¿qué puedo decir yo cuando mi padre ha dicho ya tanto y tan bien expresado? Más tarde di una repuesta afirmativa a esa pregunta. Yo podía decir algo, aunque fuera en una parcela mínima. Lo contrario hubiera sido injusto para conmigo, además de una forma de coartarme. Necesito absoluta libertad a la hora crear.

AITANA ALBERTIESCRITORA