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Mueren 32 personas en un atentado con bomba contra un autobús militar en Daguestán

Una mina escondida entre los arbustos alcanzó de lleno al vehículo que trasladaba a la banda militar y a una columna de soldados que iban a conmemorar el 57 aniversario de la victoria rusa en la II Guerra Mundial. Entre los fallecidos se encuentran 16 militares y doce niños.

COLPISA, Moscú
10/may/02 23:30 PM
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COLPISA, Moscú

Al menos 32 personas murieron y cerca de 150 resultaron heridas ayer en un atentado con bomba perpetrado en la localidad de Kaspisk, en la república rusa de Daguestán, vecina de Chechenia, en el momento en que se desarrollaba en la Plaza Roja de Moscú el desfile militar del 9 de mayo, con el que se conmemoraba la victoria rusa sobre los nazis en la II Guerra Mundial.

Una mina escondida entre los arbustos alcanzó de lleno a un autobús que trasladaba a la banda militar y a una columna de soldados de la infantería de Marina que se dirigía al cementerio de la ciudad para depositar una corona de flores, provocando el atentado más sangriento en Rusia desde hace dos años.

Entre las víctimas se encuentran 16 militares, doce niños y dos civiles adultos, según datos de las autoridades municipales, que han indicado que más de cien personas permanecen hospitalizadas, la mayoría en estado grave.

Los habitantes de Kaspisk, así como de la capital daguestaní, Majashkala, que se encuentra a unos 20 kilómetros, han formado largas colas ante los hospitales para donar sangre ante la magnitud de la tragedia.

50 metros de sangre

La bomba fue colocada a unos 300 metros de la plaza mayor de la localidad, donde debía celebrarse una ceremonia para conmemorar el 57 aniversario de la victoria rusa en la II Guerra Mundial. Según los testigos, un tramo de unos 50 metros de la avenida Lenin, donde se produjo la explosión, han quedado completamente cubiertos de sangre, que se mezcla con restos de instrumentos musicales.

El presidente ruso, Vladimir Putin, reaccionó inmediatamente, calificando a los autores del atentado de "descerebrados para los que no hay nada sagrado", por lo que deben ser "tratados como nazis". "Tenemos derecho a tratarles como nazis, cuyo objetivo es sembrar la muerte, matar", agregó en una recepción en el Kremlin, antes de recordar una antigua orden que se daba durante la II Guerra Mundial: "¡Aplastar al gusano!".

"Descerebrados"

El mismo término de "descerebrados" fue utilizado por el presidente del Consejo de Estado de Daguestán, Magomedali Magomedov, que se dirigió al lugar del atentado, asegurando que sus autores "deben ser eliminados".

Poco antes, el presidente Putin había convocado una reunión de emergencia en el Kremlin con los ministros de Defensa y del Interior, así como con los jefes de los servicios especiales (FSB, ex KGB), cuyo jefe, Nikolai Patruchev, ha recibido el encargo de trasladarse al lugar de los hechos para coordinar la investigación.

La explosión se produjo un cuarto de hora antes de que comenzase el desfile militar en la Plaza Roja que celebraba el fin de la guerra, en el transcurso del cual Putin denunció el terrorismo del siglo XXI, que a su juicio es "tan peligroso como el nazismo".