La Laguna

Reacción en CADENA

La decisión de la alcaldesa de informar al Pleno sobre la incorporación de Javier Abreu y Venancio Herrera al Grupo Mixto en las urgencias, y no al principio de la sesión, destapó la "caja de los truenos". El debate se recrudeció por momentos y se tornó en un desenfrenado "efecto dominó" de sucesivas y mutuas recriminaciones, no exentas de dureza.

EL DÍA, La Laguna
11/may/02 14:10 PM
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Poco o nada se entró en materia ayer, porque el debate plenario se vació en otros menesteres a las primeras de cambio, hasta alcanzar cotas dialécticas casi de "batalla campal" en algunos instantes. La "espoleta" saltó cuando Ana Oramas indicó que informaría al Pleno de la incorporación de Javier Abreu y Venancio Herrera al Grupo Mixto en urgencias y no al comienzo de la sesión, como así requerían los socialistas. La "bomba" circuló luego en las distintas intervenciones y en los últimos compases contagió incluso al público presente en el Salón Noble.
De tal forma que la práctica totalidad del pleno fue un "toma y daca", con profusión de lindezas verbales, en el que se abordó la crisis interna del PSOE, enfoques sobre el transfuguismo político y la democracia. Algunas aclaraciones merecieron, durante un amplio receso, tres ruedas de Prensa consecutivas a cargo de Santiago Pérez, Manuel Noda y Ana Oramas.
El propio Herrera comentó que en el anterior pleno, la baja de Noda del PSOE y su inclusión en el Mixto se había efectuado desde el principio y tildó la postura de Oramas como "un agravio propio de los tiempos franquistas", mientras que la alcaldesa remarcó que era su competencia fijarlo en urgencias y que en esto iba a ser inflexible.
El socialista Gustavo Matos, que anunciaría tras dos horas de debate el abandono de la sala por parte del PSOE y la retirada de las mociones (un total de dieciocho), preguntó a qué se debía el cambio de criterio y que ello repercutía en el desarrollo posterior del orden del día.
Las posiciones se fueron crispando y la tensión casi se podía "cortar a navaja"; entre los bancos se mandaban "mensajitos" y Oramas pugnaba por poner orden; una situación que se encrespó luego aún más cuando los socialistas regresaron para estar presentes en los últimos puntos y las urgencias, en los que Javier Abreu exigía la portavocía del Grupo Mixto.
La proporcionalidad en la composición de las comisiones informativas constituyó también uno de los asuntos espinosos que espolearon el intercambio de frases duras.