Vivir
INMIGRACIÓN

La derivación de irregulares suscita rechazo en la Península


EFE, Sevilla/Melilla/Las Palmas
18/may/02 23:49 PM
Edición impresa

La posibilidad de que se deriven inmigrantes irregulares desde el Archipiélago a la Península, cuando se supere el cupo de 1.500, que es la capacidad máxima de los centros de internamiento previstos crear en las Islas, suscitó ayer el rechazo de ciertas comunidades autónomas, como Andalucía y Melilla.

El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, advirtió ayer de que formalizará su "oposición" al Gobierno Central contra un eventual traslado de inmigrantes de Canarias a Andalucía, comunidad que "ya sufre los efectos del fenómeno de la inmigración, efectos que no se pueden agravar".

Chaves recalcó que el Gobierno tiene que "consultar y acordar" con las comunidades autónomas cualquier aspecto relacionado con la inmigración y, en este sentido, exigió la necesidad de un Pacto de Estado por la Inmigración.

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, no fue tan categórico, pero advirtió de que el traslado oficial puede constituir un "efecto llamada".

"Ya son más de 1.500"

Por su parte, el consejero canario de Asuntos Sociales, Marcial Morales, se refirió ayer al avance en los acuerdos para adoptar medidas específicas cuando se supere el cupo de 1.500 inmigrantes irregulares, aunque aseguró que este límite ya está superado.

El consejero no quiso abundar en el contenido de este acuerdo por el que se adoptarán medidas específicas porque de la discreción de los detalles depende el éxito, aseveró.

En cualquier caso, subrayó que los acuerdos se enmarcan en el cumplimiento íntegro de la proposición no de ley presentada por CC, que contiene ésta y otras medidas, y aseguró que hay varias comunidades dispuestas a recibir inmigrantes.

INMIGRACIÓN