Canarias

"No descansaré hasta que en el caso Bango se haga justicia"

Pese a que la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha entendido que hay indicios de delito por acusación y denuncia falsa contra él y ha admitido a trámite la querella contra Francisco de la Barreda, Julia Bango, Carlos Obón, José del Toro y Juan José de Armas, Víctor Rodríguez no puede olvidar todo lo que ha sufrido por este asunto.

JORGE ESPINEL, S/C de Tenerife
19/may/02 16:27 PM
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"Moralmente destrozado" por las consecuencias que ha tenido el llamado "caso Bango" tanto en su familia como en sus negocios, el constructor Víctor Rodríguez no puede reprimir las lágrimas cuando trata de buscar un motivo que explique por qué razón desde septiembre de 1999 fue involucrado en este asunto.

Después de casi medio siglo trabajando e intentando "por todos los medios actuar con la honestidad, honradez y educación" que sus padres le inculcaron, hace casi cuatro años, "sin comerlo ni beberlo", se vio "involucrado y metido en un lío" denominado "caso Bango".

"Totalmente decepcionado, al comprobar que en todo esto participa parte de la clase política" y que "se me condena sin haberme juzgado", recurre para definir todo lo sucedido a unas declaraciones efectuadas hace me nos de un año por el ex subdelegado del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife Heliodoro Rodríguez Segovia, quien denuncio que el "caso Bango" había sido "un montaje para tapar no sé cuantas cosas".

Empeñado en aclarar todo lo ocurrido y espoleado por el auto de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, que ha entendido que hay indicios de delito y acusación de denuncia falsa contra él y ha admitido a trámite su querella contra Francisco de la Barreda, Julia Bango, Carlos Obón, José del Toro y Juan José de Armas, Víctor Rodríguez advierte, en declaraciones a EL DÍA, de que "no voy a descansar hasta que vea en la cárcel a las personas que me involucraron en este montaje y todo esté aclarado".

Tres años de sufrimiento

Por el camino, además de "un montón de obstáculos y contratiempos", ha perdido a su mujer, Elena, ahora mismo internada en Cuba, afectada desde hace tres años por una parálisis cerebral como consecuencia de las presiones generadas por este asunto; ha tenido que sufrir viendo como sus hijos "están también destrozados y sin madre, para siempre"; aguantar la pena de su suegra, ya fallecida, sollozando al ver a su hija tendida en la cama y sin poder moverse; observar como el resto de la familia ha padecido en sus carnes el dolor de ver a Elena en una situación irreversible; y como algunos amigos de toda la vida le han negado incluso el saludo y personas con las que había trabajado regularmente durante más de 20 años le han dado la espalda.

A todo esto, hay que sumar "el caos económico" en el que quedaron sumidas sus empresas durante muchos meses, "al no poder vender aquellas urbanización en las que había invertido una buena parte" de su dinero y ver "cómo se cerraban las puertas de muchos sitios".

Una mancha difícil de borrar

Abundando en los daños ocasionados por el "caso Bango" y para explicar la situación a la que se enfrenta ahora mismo la familia, durante las declaraciones realizadas por Víctor Rodríguez a este periódico, su hija Marian, que le acompañó durante la entrevista, recalca que "cuando se mancha el nombre de una persona, siempre queda en los demás la duda de si es cierto o falso lo que se ha dicho".

El constructor manifiesta sentirse "humillado", ya que "después de haber sido educado en una familia de 9 hermanos, siguiendo los preceptos de la moral cristiana, donde se nos enseñaba a respetar lo ajeno y a no coger lo que no nos pertenece, ahora, sin hacerlo, dan de mi una imagen contraria y todavía hay gente que sigue pensando que soy un mafioso".

Tras lo ocurrido, consciente de que "el daño ocasionado moralmente es irreparable y que, desde el punto de vista económico, es incalculable, su propósito ahora es que "se haga justicia" y rogar, en primer lugar a los políticos, "que si todo fue un montaje como aseguró Heliodoro Rodríguez, que no lo vuelvan a hacer jamás, ni siquiera a un perro" y a lo medios de comunicación, "que no vuelvan a condenar a ninguna persona sin tener una base real".

De momento, aunque dice desconocer por qué fue imputado en el "caso Bango", las denuncias contra él "han sido en todo los casos sobreseídas por no tener fundamentación legal alguna".