Sucesos

El tráfico internacional de ARMAS pasa por Tenerife

Tanto los agentes de la Comisaría General de Información como los del Centro de Investigación Nacional analizan la vinculación entre un empresario ruso o ucraniano residente en la Isla y la mafia ex soviética.

22/may/02 9:38 AM
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A precio de saldo

Una vez se rompe el bloque soviético se produce una desbandada general tanto de antiguos militares como miembros del aparato político que acaban en España. Sus relaciones con los grupos mafiosos preocupan especialmente a las autoridades españolas. No es difícil conseguir desde una simple pistola hasta un sofisticado misil tipo "Stinger" americano a precio de saldo. Fuentes policiales consultadas por EL DÍA señalaron que no descartan que exista algún local en el Sur de la Isla donde se le muestre al comprador lo que que puede adquirir, "ya que nadie compra un arma por catálogo o a través de internet".

Pero no sólo el tráfico de armas es investigado por la Policía y la Justicia, sino el de personas que pretenden quedarse en la Isla. Para ello han tratado de presionar a las autoridades de Extranjería, llegando a proponer un camino alternativo, aunque todos los intentos fueron vanos, ya que los documentos de ocho extranjeros (ucranianos y rusos) les fueron denegados.

EL DÍA, Santa Cruz de Tenerife

La Comisaría General de In formación del Cuerpo Nacional de Policía y el Centro de Inteligencia Nacional (CIN), antiguo Cesid, investigan el supuesto tráfico de armas a través de Canarias, en particular en Tenerife, a raíz de las diligencias 5.201, ampliatorias a su vez de las 5.185 y remitidas al Juzgado de Instrucción número 5 de la Capital tinerfeña de fecha 13 de mayo y en la que implicaban a un militar español en la reserva y residente en la Isla.

En éstas está involucrada la mafia rusa y hay conversaciones grabadas y fotografías sobre personas relacionadas con estos hechos e investigadas por orden del juez Baltasar Garzón.

Una de las empresas bajo sospecha está radicada en la calle del Castillo, de la Capital tinerfeña, de la que es accionista un ciudadano ruso o ucraniano, antiguo agente del extinto KGB, quien recientemente regularizó su situación en España y que mantiene contactos periódicos con un general y un teniente coronel del ejército ruso.

Al parecer, este ciudadano trató de "introducir en Canarias o desviar a África un cargamento de armas entre las que se incluía dos helicópteros de combate con su munición y armamento, fusiles de asalto kalasnhikov, armas cortas de combate (tipo puñales), misiles tierra - aire, minas contra personal, minas contra carros, uniformes de camuflaje y botas de combate. Todo este arsenal vendría proporcionado por los dos militares anteriormente citados".

La Policía española ha detectado diversas transacciones económicas a través de un banco de Hamburgo (Alemania) como pago de compras de material bélico.

Además, la Brigada de Información investiga la compra de un apartamento en el municipio de San Miguel por parte del que es considerado uno de los mayores traficantes de armas mundial, un ciudadano ucraniano. Para ello empleó a una mujer como testaferro.

Las armas proceden de los antiguos arsenales de la Unión Soviética y viajan en las bodegas de los navíos rusos que recalan en puertos canarios, principalmente de La Luz o bien en aguas territoriales españolas, para luego seguir camino de países tales como Liberia, Sierra Leona y Angola, sin descartarse que finalmente acaben en Líbano. En algún momento llegaron a contar con el apoyo de sumergibles que empleaban el código "five - five".

Precisamente, la estación del Cesid en Las Palmas cometió hace unos meses un grave error al registrar un buque cargado de armas con destino a la capital de Angola, Luanda, y que tenía toda su documentación en regla, pensando probablemente que se trataba del tráfico ilegal de armas.