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Eurovisión recobra el esplendor de antaño

Llegó el momento de la verdad para Rosa, que, a partir de las 20:00 horas, tendrá a media España ante el televisor, como en otros tiempos.

COLPISA/EL DÍA, Tallín/S/C de Tfe.
25/may/02 0:05 AM
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Cada vez más segura de sí misma, arropada por sus compañeros y divertida con su situación. Así se encontraba Rosa en la última jornada antes de la prueba de fuego.

Consciente de que los nervios son ahora su peor consejero, decidió darles el día libre después de la fiesta mediterránea que celebraron el jueves en el Habana Club (un pub de la capital Estonia) España, Malta y Chipre.

La juerga le dejó la mejor resaca de las posibles: la tranquilidad. Y de su brazo salió ayer al escenario del Saku Suurhall, para realizar los dos primeros ensayos generales de la gala.

En principio, los artistas participantes debían mostrar ya sus mejores galas (es decir, las definitivas), pero voluntaria o involuntariamente, Jorge Pérez, el estilista de grupo español, prefirió guardarse un as bajo la manga. Rosa, que actuará en quinto lugar, salió toda de negro, con un pantalón de pata ancha cubierto con una gasa en su parte trasera y un cuerpo sencillo de manga corta. La indumentaria de nuestra concursante llamó la atención por su simplicidad, sobre todo, en comparación con las vistosas prendas de sus contrincantes. Y ésa es la excusa de la que se sirvió el encargado de vestuario para anunciar futuros cambios.

Pero si la representante española en Eurovisión ya se ha hecho famosa en Tallín, también su canción "Europe s living a celebration" ha demostrado su efectividad (que gane o no es otra cosa). Durante las pruebas de ayer no fueron pocos los que tararearon entre dientes su estribillo.

Por lo pronto, Rosa ya ha conseguido algo que ningún otro cantante español -conocido o no- había logrado en los últimos veinte años: que el público de su país se interese por un festival al que miraba con desprecio. Rosa ya ha ganado mucho. Que vuelva a casa con el trofeo importa, pero menos.

Los periódicos de la capital de Estonia destacan la simpatía de la española, pero no la dan como favorita, destacando la canción de Alemania como la máxima favorita al triunfo.