Hora última

Rosa se topó con Eurovisión

La granadina quedó en séptima posición, lo que dejó sabor a poco porque no se correspondió con la expectación creada y, además, se bajó el nivel del pasado año. Ganó Letonia.

26/may/02 0:08 AM
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Acabó el sueño de una cenicienta Su historia recuerda al cuento de "La Cenicienta" porque ha puesto a toda España de "celebration" era una chica tímida, acomplejada por su peso, que casi no abría la boca porque no quería enseñar sus dientes y de profesión, ama de casa. Y en cuestión de siete meses, Rosa López logró ser la representante española en la 47 edición del Festival de vender más de medio millón de copias de su primer disco, perder 30 kilos, llevar fundas en los dientes y poseer un caché de estrella.

De Armilla a Tallin, la capital de Estonia en la que vivió un sueño con sabor agridulce, Rosa, de 21 años, va cumpliendo sueños a una velocidad vertiginosa. Sencilla, humilde, con una estupenda voz y tirón con la gente, Rosa fue seleccionada entre más de cinco mil candidatos y entró a formar parte de las 16 jóvenes promesas de "Operación Triunfo", que ganó en febrero.

AGENCIAS, Tallín No pudo ser. Rosa y sus compañeros de "Operación Triunfo" quedaron en séptima posición en Eurovisión, celebrado en Tallín. La victoria fue, sorprendentemente, para Marie N. la representante de Letonia de la que apenas se había oído hablar hasta los primeros ensayos generales, en los que sorprendió con su original y muy latina puesta en escena. Lo curioso del caso es que este país no habría podido participar este año de no ser porque Portugal decidió ceder su puesto en el Festival de 2002. Después de las expectativas generadas, este puesto dejó sabor a poco, máxime si se tiene en cuenta que no los ganadores de "Operación Triunfo" por pudieron revalidar la sexta posición lograda la pasada edición por su compatriota David Civera, con "Díle que la quiero".
La canción letona logró 176 puntos, frente a los 85 alcanzados de España. Tras Letonia, y por delante de España, quedaron Malta (164 puntos), Estonia (111), Reino Unido (111), Francia (104) y Chipre (85).
La emoción sobre el desenlace se mantuvo hasta la votación del último jurado, el de Lituania, cuyo dictamen fue decisivo para romper el empate entre Malta y Letonia.
La granadina, de negro y con dos rosas blancas, una en el cuello y otra de cinturón, le echó ganas y cantó con fuerza y aplomo, y moviéndose con soltura por el escenario. Pero, finalmente, no pudo coronarse como triunfadora, a pesar de los doce votos - la máxima puntuación - que consiguió de Suiza, Bélgica y Francia.
España lleva 33 años sin ganar Eurovisión, desde 1969 cuando Salomé interpretó "Vivo cantando".
De forma simultánea a su actuación en Tallín, la canción "Europe's living a celebration" inundó todos los rincones de Granada, desde Armilla al Palacio de Deportes de la capital, donde ocho mil personas corearon su actuación. Algunos vehículos, incluso, hicieron sonar sus bocinas al finalizar su actuación. Al final, tras las votaciones, el Palacio de Deportes se convirtió en una lágrima colectiva, en una gran decepción por el resultado.
Decir que el tema de Xasqui y Toni Ten fue el más aplaudido de la noche sería faltar a la verdad. Muchos periodistas extranjeros han achacado a los españoles un grave error: el de sobredimensionar las capacidades de su candidata. No es que piensen que Rosa no es tan buena como su público sostiene, no. Pero sí creen que "Europe s living a celebration" dista mucho de ser la mejor de las canciones que concursaron en este certamen.
Entre las notas originales de la gala estuvieron los presentadores, que parecían salidos de una telenovela norteamericana de los ochenta. Ni siquiera las reinonas de Eslovenia - los travestis Miss Malena, Daphne y Emperatriz - lograron igualarles en ese punto hortera que, por exceso, llega a levantar pasiones.