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Funambulistas grancanarios: ¿aparcarán el pleito?


26/may/02 12:03 PM
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SON TAN VARIADOS Y GRAVES los problemas con los que hoy ha de pechar nuestro Archipiélago Atlántico, sin contar los desafíos que se ciernen sobre las Siete Islas, que nos resulta incalificable el nuevo sainete. Escribimos de la renacida y vieja farfalla, con rejos pleitistas, que algunos histriones grancanarios propalan estos días en la fraterna ciudad de enfrente. Teníamos constancia de la zorrería politiquera de los actores, pero nunca sospechamos que osaran incurrir en las descarnadas, insolentes falacias discursivas. En unos embustes, mediante los que pretenden confundir a la opinión pública, al parecer, a través de salidas de tono y convulsos ladridos de ventriloquia esquizoide - según la Isla en la que hablen - , con los que enmascaran la realidad de los hechos.

Y no es que en la vida pública isleña caminemos sobrados de transparencia. Si tomamos el caso de la inmigración, imparable, las Administraciones: la comunitaria, la estatal y la autonómica siguen sin apearse de las vaguedades. De los retrasos. De las conjeturas baldías. De las insuficiencias pragmáticas.

Un director general estima que es preferible ocultar los sitios que se barajan para ubicar los centros de atención a los recién llegados, en esta Capital y en Las Palmas, porque "cuando sugerimos un lugar, surgen colectivos que se oponen a él". Fuerte nitidez. ¿Eso es gobernar, convencer a la ciudadanía de la racionalidad de las medidas que se adoptan? ¿O la moda ha de ser la de anclarse en el secretismo y el dictado, que luego derivarán en mayor rechazo social?

¿Abunda, acaso, la diafanidad en las Cortes Generales? El portavoz socialista en el Congreso de los Diputados, refiriéndose a los hipotéticos acuerdos entre el Ministerio del Interior y el Ejecutivo de Canarias, asegura: "No tenemos ninguna información y creo que ése es el peor servicio que se puede prestar" para resolver las dificultades. Por más que el seráfico consejero D. Marcial, ahorita traspuesto en el deleite, diga que "el anuncio de Aznar es señal de que nos hace caso". ¿Cómo así? ¿En qué? ¿Hemos de conformarnos con que el presidente de España y, todavía, titular de la Presidencia de la Unión Europea afirme que de la postrer "cumbre de Sevilla" saldrán acuerdos que frenarán la inmigración ilegal? ¿Cuándo quedarán controlados y regulados los flujos de los "sin" y "con" papeles hacia estas Islas? ¿Debemos ofrendar sahumerios al comisario Vitorino porque alegue que los "expertos migratorios" de Marruecos y la UE prosiguen su diálogo por las crecientes avalanchas, al amparo del acuerdo asociativo de marzo de 2000? ¿Deduce la Comisión Europea que los isleños evaluamos de significativas tales conversaciones, al hilo de las invasiones patentes en 2002, y que, no obstante, sesteamos, casi ya desbordados y medio babiecas, en el llamado "síndrome de Estocolmo" ante el eurocentralismo?

LO QUE EN TENERIFE no nos suscitan dudas, por otro lado, son los vejatorios desequilibrios, en absoluto corregidos por algunos Ministerios y Consejerías.

La penuria de dotaciones policiales y de juzgados va de la mano con el hacinamiento y la insalubridad en la prisión "Tenerife II".

Las desigualdades sanitarias han sido ribeteadas con la saturación de los centros de salud de La Laguna, Tacoronte, Adeje, Arona... así como con las discriminaciones, asistenciales y de urgencias, hasta para las mujeres tinerfeñas en el trance del parto. Y etcétera.

A TODAS ÉSTAS, un expresidente de Canarias, actual senador por esta Comunidad, nada menos, y un colega canarión desbarran. Niegan la mayor. En claves extemporáneas, recalcitrantes e insulareñas, de iracundia. De baja estofa.

Teníamos por lúcido político y progresista a D. Jerónimo. Pero, ¿en qué estado se hallan los sentidos del señor Saavedra, cuando no aporta ninguna ecuanimidad a una percepción desquiciada y mendaz? ¿A ésa de que en su isla redonda existe "el convencimiento de que el poder real de gestión y decisión está hoy concentrado en gran medida en Santa Cruz de Tenerife, pese a las sedes de las Consejerías que hay en Las Palmas (...) aunque tengamos la de la Presidencia (...) la dirección política no está aquí?". ¿Dónde, entonces?

Por lo que concierne al periódico provinciano oriental, arrecia en su campaña antitinerfeña. Se vale de un falso desmantelamiento del Instituto de Estadística, en fantasioso provecho de Nivaria, con objeto de excitar a los patrioteros de allí con "el vaciamiento de otras sedes autonómicas ubicadas en la capital grancanaria". ¿Cuáles? ¡Qué saltimbanquis! Abrigan los despojos a Tenerife, amagan con la "doble autonomía", sostienen a un caballito de Troya sucursalizado aquí bajo la batuta del lucro mercenario y se jactan de regionalistas únicos.

En pro de los ciudadanos del Archipiélago, ¿por qué no aparcan el pleito?