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Cáritas detecta que baja la edad de la pobreza y que se centra en las mujeres

La memoria de la labor llevada a cabo por la ONG el pasado año pone de relieve el descenso de la edad de las personas sin hogar en Canarias, que ha pasado de los cuarenta a los treinta años, y una "nueva pobreza" referida a madres de varios hijos, sin pareja y con escasa formación.

EFE, S/C de Tenerife
29/may/02 0:16 AM
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La edad media de las personas sin hogar en Canarias es de 30 años, diez menos que la registrada hace cinco, que era de 40, y las mujeres, también cada vez más jóvenes, con varios hijos, sin pareja y con escasa formación engrosan las filas de las "nuevas pobrezas" surgidas en las Islas.

Así lo manifestó ayer la directora de Cáritas Diocesana de Canarias, Francisca Bonny, quien presentó la memoria de 2001 de la ONG y destacó que la labor que desarrolla "es una gota en el océano porque la realidad supera a todos".

En este sentido, Bonny se refirió a los cambios que ha experimentado la pobreza en las Islas en los últimos tiempos en los que han surgido "rostros nuevos" afectados por esta situación "desesperada".

Las mujeres jóvenes con escasa formación que sustentan a familias monoparentales con varios hijos, y que no cuentan con "solidaridad familiar" a la que recurrir para el cuidado de los progenitores durante su tiempo de trabajo, conforman el grupo mayoritario de esos nuevos rostros de la pobreza, explicó el delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Canarias, Pedro Gil.

Sobre este colectivo, Bonny destacó la juventud de estas madres, con 15 y 16 años, algo que responde a la "situación de prestigio social que se les otorga en su ambiente por concebir un hijo" y se mostró sorprendida por la actitud de los padres de esos niños "que desaparecen del mapa" y dejan que las madres sean las únicas responsables de su cuidado.

Colectivos afectados

A ellas se suma otro colectivo, el de las personas mayores que viven sin recursos, con bajas pensiones o con pagas no contributivas y en situación de "soledad real".

Gil añadió que las toxicomanías "de todo tipo" y las repercusiones familiares de estas patologías, así como de las mentales conforman también la lista de las nuevas modalidades de pobreza detectada por la ONG.

Francisca Bonny matizó que en el caso de los subsaharianos irregulares llegados a Canarias, "no se puede hablar de marginados, ya que es una pobreza diferente fruto de un problema político". Y alertó también de la situación que se vive en Lanzarote y Fuerteventura, en las que el número de personas sin hogar que vive con menos de 22 mil pesetas al mes atendidas por Cáritas Diocesana ha pasado de las 300 a las 600 en los últimos tres años, de las que el 25 por ciento son peninsulares.