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Canarias se viste de gala

Anoche comenzaron los actos oficiales del Día de la Comunidad. El Auditorio Alfredo Kraus acogió la entrega de las máximas distinciones que se conceden en la autonomía.

EFE, Las Palmas
30/may/02 0:16 AM
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El presidente canario, Román Rodríguez, dijo ayer que el Estatuto de Autonomía, del que se cumplen veinte años, ha abierto las puertas "al progreso, a la modernidad, a la unidad y al avance social", pero advirtió de que hay competencias a las que "en modo alguno" se debe renunciar, manifestó en el acto institucional con motivo del Día de Canarias en el que se entregaron los Premios Canarias 2002 y las Medallas de Oro. El autogobierno fue "crucial" para fomentar la unidad del Archipiélago y sacar del retraso socioeconómico a las Islas no capitalinas, y la reforma del Estatuto de 1996 profundizó aún más en la capacidad de los canarios de regir su destino, al convertir Canarias en una nacionalidad, afirmó.
Retos

Entre los retos pendientes, aludió a la necesidad de articular un nuevo modelo de desarrollo, frenar el crecimiento de la población experimentado en los últimos años e incrementar la seguridad ciudadana, de cuyo deterioro culpó a la administración estatal. Destacó los avances que ha proporcionado el autogobierno, pero recordó que aún hay "competencias recogidas en el Estatuto pendientes de desarrollar y legítimas aspiraciones de asumir nuevas responsabilidades", como el control de las aguas interiores y del espacio aéreo.

Respecto al desarrollo, constató la preocupación existente ante el incremento de la población y el consiguiente aumento de la demanda de infraestructuras y servicios.

El presidente también llamó la atención sobre la inseguridad ciudadana y consideró que la situación actual "no es aceptable para nuestros ciudadanos ni para los millones de personas que nos visitan".

Sobre las relaciones con Europa, indicó que Canarias no puede permanecer impasible ante la próxima ampliación de los Quince. Además, pidió que Canarias "no soporte toda la problemática" de la inmigración irregular, por su condición de frontera sur de Europa, y que se pongan en marcha medidas para acabar con las mafias que trafican con personas.

Antes, Rodríguez entregó los Premios Canarias al que fuera primer Diputado del Común, Luis Cobiella (Bellas Artes e Interpretación); al historiador Marcos Guimerá (Patrimonio Histórico) y al científico Rafael Rebolo (Investigación e Innovación).

También impuso las Medallas de Oro a la cantante Olga Ramos; al humorista Manolo Vieira; al presidente de Cruz Roja y Media Luna Roja, Juan Manuel Suárez del Toro; al emigrante y empresario Benigno Pérez; al ex futbolista y ex entrenador Luis Molowny; al profesor Gumersindo Trujillo, a título póstumo, y a Matías Díaz, historiador. También fueron distinguidos la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, el grupo folclórico Los Gofiones, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Queso Majorero y el Club Voleibol Tenerife Marichal. El presidente del PP en Canarias, José Manuel Soria, dijo ayer que el discurso de Román Rodríguez fue "más propio de Parlamento que de acto institucional", pero opinó que no resultó partidista, mientras que la dirigente del Partido Socialista en Canarias (PSC-PSOE) Teresa Morales acusó al presidente del Gobierno Autónomo de pronunciar un discurso "tremendamente partidario" y de desaprovechar un "momento histórico" para ser generoso con todos los canarios.