Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

MENSAJE EVANGÉLICO MANUEL SEGURA, S.J.

Mediación escolar


1/jun/02 21:00
Compartir
Edición impresa .
PEDRO LED ES SUBDIRECTOR general de formación del profesorado del Gobierno de Catalunya. Este intelectual, figura importante en la educación catalana, acaba de coordinar un número monográfico sobre "Mediación en los centros docentes", publicado por "Escuela Española" en marzo de 2002. La mediación ha tenido un éxito avasallador en el campo jurídico en muchos países, como Canadá. Ahora está siendo introducida, con buenos resultados, en el medio escolar. Este número de "Escuela Española" parte de una actitud positiva ante el conflicto: insiste en que si se afronta bien, no es un obstáculo, sino un estímulo para crecer. Sobre esa idea base, se propone la mediación como medio eficaz para afrontar bien el conflicto. Sobre todo, la mediación entre iguales, entre los mismos alumnos.
Bajo la supervisión de un profesor coordinador, se prepara a un grupo de alumnos, elegidos libremente por sus compañeros. Se entrenan en saber escuchar, saber definir bien un problema, proponer alternativas y en ponerse en el lugar de cada uno de los compañeros enfrentados.
El alumno mediador es llamado por los que tienen algún problema, o él se ofrece a mediar cuando observa una discusión o un enfrentamiento. Este procedimiento de la mediación evita que el profesorado "se queme" solucionando pequeños conflictos diarios. Además ayuda a los enfrentados a ver el problema con objetividad y contribuye notablemente a la madurez de los mediadores mismos. Es un proceso enriquecedor para todos.
Pero existe una condición previa, ineludible. Antes de introducir el procedimiento de la mediación en un centro, hay que entrenar a todos los alumnos, absolutamente a todos (no sólo a los que serán mediadores) en los siguientes aspectos: saber concretar y definir dónde está el problema, cuáles son sus causas; buscar juntos soluciones alternativas a ese problema que ya está bien definido; prever las consecuencias que resultarían de la aplicación de cada una de esas alternativas; ponerse en el lugar del otro y captar bien sus razones y comprender sus sentimientos; aprender a negociar con objetividad, sin ceder en lo que sea justo y sin querer imponerse por la fuerza. Además, los alumnos necesitan un adecuado desarrollo moral, de modo que al menos respeten al otro con el mismo respeto que se tienen a sí mismos. Es decir, hace falta un entrenamiento cognitivo y un cierto desarrollo moral, antes de empezar el proceso de mediación. Así lo reconocen repetidamente los articulistas de "Escuela Española".
Sin esas condiciones previas, es inútil, y puede resultar contraproducente, introducir el procedimiento de Mediación en un centro, porque ni los mediadores sabrán intervenir, ni los alumnos enfrentados aceptarán la mediación. Esa preparación básica para introducir con fruto el proceso de mediación en un centro escolar, puede exigir uno o dos años de trabajo con profesores y alumnos.
Para los que somos creyentes, el ejercer de mediadores entre nuestros amigos enfrentados tiene una bendición especial de Jesús: "bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios".

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: