C. Dolores C.
A tus pies
Verbo, cómete a desinencia,
que tiene suculentas raíces
y en la simétrica apariencia,
radica la mejor potencia
y los eternos aprendices.
Verbo, cómete a desinencia,
que tiene opulentas perdices
y en la especular apariencia,
radica la única potencia
y los mejores aprendices.
Verbo, cómete a desinencia,
que tiene cítricas narices
y en la vecinal apariencia,
radica tu extrema potencia
y tus pequeños aprendices.
María del Cristo Rodríguez Martín
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