EFE, Ulsan (Corea)
Ronaldo y Wanchope, faros ofensivos de sus equipos, aprovecharán la primera y segunda jornada en el Grupo C -que completan Turquía y China- para retomar el ritmo. La situación del brasileño, aquejado en los últimos dos años por dos delicadas lesiones en la rodilla derecha, ha acaparado el interés de la prensa que acompaña a la "canarinha" en Ulsan.
El seleccionador Luiz Felipe Scolari admitió ayer que sabía que el jugador del Inter italiano no llegaría al debú "en el auge de su capacidad física", pero aseguró que alcanzará su nivel habitual antes del fin de la primera fase.
Rivaldo, otra de las estrellas del equipo "canarinho", debe llegar totalmente recuperado para el partido del próximo lunes, manifestó el preparador físico, Paulo Paixao.
El jugador del Barcelona se perdió los últimos partidos cruciales de la temporada por molestias en el tobillo izquierdo y la rodilla derecha.
Otro jugador del bloque brasileño que no está en condiciones físicas plenas es el reserva de Ronaldo, el ex jugador del Deportivo de La Coruña Luizao, debido a intensos dolores en una rodilla.
Tras el entrenamiento de Costa Rica, el técnico Alexandre Guimaraes expresó ayer que apenas una duda abriga en relación con el partido del 4 de junio contra China en Gwangju: ¿cuántos minutos podrá jugar Wanchope?
El ariete del Manchester City volvió a jugar con la selección costarricense hace dos semanas, después de someterse a una artroscopia en la rodilla derecha y estar cuatro meses alejado de las canchas. En toda la fase de preparación mundialista, Wanchope ha jugado 45 cinco minutos en tres partidos y una hora en otro. Del resto de entrenamientos, apenas ha participado con el grupo y se ha concentrado en un trabajo especial de rehabilitación que podría permitirle actuar, al menos, 60 minutos. El espigado delantero dijo ayer que toda la responsabilidad de la clasificación de su selección no debe recaer sobre él, porque no es "un superhombre que va a marcar todos los goles".
Disfrutando de la presión
Guimaraes, por su parte, afirmó que su equipo no sentirá la presión del debut en el Mundial porque, "al contrario, disfruta con ella".
La selección de China, primer adversario del conjunto centroamericano, continuó ayer sus entrenamientos en Seogwipo con dos expectativas grandes: el estado de salud del entrenador Bora Milutinovic y el presunto interés de clubes europeos en al menos seis de sus jugadores. El serbio, afectado hace días por una fuerte gripe, confirmó que pretende dirigir desde el banquillo a sus pupilos, a pesar de que los médicos le han recomendado guardar reposo, al menos hasta la segunda jornada del grupo.
Por otra parte, crecieron ayer los rumores sobre el inminente traspaso de varios jugadores a Europa, entre ellos el portero Qu Bo y el novato centrocampista An Qi. En la actualidad apenas tres de los 23 jugadores convocados militan en clubes extranjeros.
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