Canarias
LORENZO OLARTE CULLÉN EX PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE CANARIAS

"Voy a volver, pese a quien pese"

Advierte de que "están en un grave error quienes en CC apuestan por mi retirada" y, además, asegura que "se trata de opiniones personales e interesadas, porque en muchas ocasiones los mismos que no me quieren dentro, me temen estando fuera".

JORGE ESPINEL, S/C de Tenerife
2/jun/02 16:27 PM
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Apartado de la primera línea de la actividad política tras culminar la pasada legislatura, Lorenzo Olarte se resiste a que lo jubilen de forma anticipada. Ahora, cuando faltan menos de doce meses para las próximas elecciones autonómicas, anuncia que, "pese a quien pese", está dispuesto a volver a encabezar una candidatura. Además, en esta entrevista en EL DÍA, deja claro que a sus 69 años tiene todo el derecho e incluso la obligación de utilizar esta vía para "servir a los supremos intereses de Canarias".

- Esta semana se ha celebrado el Día de Canarias, ¿qué recuerdos trae para usted una fecha tan señalada?

- Simplemente, el de una utopía que se realizó hace 20 años, que no es poco: por su consecución y por el tiempo ya transcurrido.

- ¿Añora estar en la primera línea de la actividad política, tanto del Archipiélago como del Estado?

- Cualquier añoranza queda sobradamente compensada con la ilusión de tener la seguridad de que pronto estaré de nuevo en plena actividad política.

- ¿Cuál es su labor como presidente fundador del Centro Canario Nacionalista?

- Contribuí a la independización del centrismo político canario desgajándonos del CDS, tras una exitosa propuesta de autodeterminación partidista, obteniendo personalidad jurídica propia, presencia en todas y cada una de nuestras Islas, con notable éxito en algunas, y la relevancia, ante todos y frente a algunos, del centrismo nacionalista canario.

CC, una suma de variopintos intereses

- En las últimas semanas ha anunciado que tiene intención de volver a concurrir a las elecciones de 2003, ¿será bajo las siglas de CC?

- Si por CC entiende las siglas de Coalición Canaria, le diré que lamentablemente ya no me encuentro realizado personal ni políticamente en ese proyecto que abandonó el rigor nacionalista para constituir una suma de variopintos intereses. Si en cambio se refiere al Centro Canario, antes Centro Canario Nacionalista, que también fundé, es obvio, por las declaraciones de su actual secretario general, Ignacio González, que es el único que ha opinado al respecto, que tampoco lo haré, entre otras razones, porque, según parece, no lo considera conveniente, aunque hasta ahora ningún órgano del partido se haya manifestado al respecto, ni otro dirigente a nivel individual. Hay que rendirse a la evidencia. Para algunos debo ser algo así como un trasto viejo, para otros, un estorbo, y habrá quien posiblemente considerará que nada les aporto. Es posible que el propio González opine las tres cosas a la vez.

- Entonces, ¿qué va a hacer?

- En cualquier caso, como nuestra Constitución me otorga la posibilidad de elegir y ser elegido, en las próximas elecciones autonómicas haré uso de ese doble derecho, pese a quien pese. La libertad está por encima de todas las cosas. Al menos para quienes suspiramos en su día por la democracia y la conseguimos. Otros, acaso por su juventud, al nacer en plena libertad, no saben valorar, en su justa medida, lo que supone su pleno disfrute, porque siempre la tuvieron.

- Teniendo en cuenta que en CC estiman que ya se ha retirado, ¿estaría dispuesto a concurrir en otra formación, como por ejemplo el PNC?

- Las personas de CC que apuestan por mi retirada están en un grave error. Se trata de opiniones personales e interesadas porque en muchas ocasiones quienes no me quieren dentro me temen estando fuera. En cualquier caso, me presentaré con el respaldo de quienes quieran apoyarme y liderando a quienes, en mi opinión, merezcan y, según ellos, acepten mi liderazgo. Por lo que al PNC atañe, tengo múltiples coincidencias políticas y motivos más que sobrados de gratitud, dado el trato fraternal que me dispensan, muy diferente al del partido al que hoy por hoy sigo perteneciendo. Es como si a un padre le repudiaran sus propios hijos y encontrara mayor calor humano en otros familiares. Aparte de ello, el presidente del PNC reúne múltiples condiciones que conforman una personalidad de gran categoría intelectual, humana y política. Nunca podré olvidar su excepcional lealtad y eficaz colaboración cuando siendo presidente del Gobierno de Canarias él era mi consejero de Educación. Entre otras cosas, me ayudó extraordinariamente a lograr la famosa homologación de todo el profesorado canario, pese a que ATI no lo deseaba y ponía diversos reparos. Pero, claro, hay que recordar que entonces Juan Manuel García Ramos no pertenecía a ATI. Hoy puedo sentir el orgullo de que Canarias es la única comunidad autónoma del Estado español donde se conquistó la homologación, pese a los múltiples obstáculos que también puso entonces el Ejecutivo Central.

La responsabilidad de un buen canario

- ¿No se considera usted ya suficientemente amortizado para actuar en primera fila?

- La amortización, en el sentido de su pregunta, puede implicar cansancio, retirada o dejación de responsabilidades. Ninguna de tales notas se dan en mi persona, tal vez porque entiendo que la responsabilidad de un buen canario, por lo que a mí atañe y sin que considere que quienes sigan otra vía dejen de serlo, es servir per

manentemente a su tierra, que, en mi caso, pretendo seguir haciéndolo desde una innegable experiencia acumulada a lo largo de un cuarto de siglo y un vigor físico y mental que, gracias a Dios, sigo teniendo. Por lo tanto, por mucho que me desprecien determinados líderes de CC, tengo pleno derecho, y diría que incluso la obligación, de ofrecer mi trabajo y experiencia a quienes en unión a mí quieran servir a los supremos intereses de Canarias. Román Rodríguez, el mal menor - Usted propuso en su momento que Román Rodríguez fuera el candidato de CC a la Presidencia del Gobierno de Canarias. ¿Se siente satisfecho con la labor que ha realizado? - Tristemente no puedo sentirme satisfecho de mi propuesta, aunque constituyera en su día, como constituyó, el mal menor. - ¿Volvería a proponerlo para 2003? - Si se dieran las mismas circunstancias que se dieron entonces y, por lo tanto, tampoco conociera bien, como hoy sin embargo conozco, a quien a la sazón era un total desconocido, seguro que sí. Por otra parte, hace tres años el dúo Adán-Mauricio, que, aparentemente, Paulino Rivero se sacó de la manga, era lo más parecido a un "cóctel molotov", en el que el recipiente era de material "ático" puesto por Adán y el contenido una mezcla explosiva que aportaba Ican. - En su momento, CC le quiso imputar la responsabilidad política de las supuestas irregularidades detectadas en el expediente del proyecto monumental Montaña de Tindaya. ¿Qué opinión le merece esta actuación? - Una mera canallada por parte de quienes deseaban que se percibiera por la ciudadanía lo inexistente. La felonía política fue sumida por algunos que, desde el Gobierno, la hicieron suya llegando al extremo de interponer una querella criminal contra Jaime Rodríguez Cíe, por el mero hecho de ser uno de mis más próximos y leales colaboradores. Todo ello, a fin de propiciar un claro deterioro de mi imagen personal y política. Una canallada, no me cansaré de repetir, atribuible al "trío" que, en presencia judicial, cuando comparecí como simple testigo (y no como imputado) ante el juez, califiqué como "el Trío de la Bencina", como debe constar literalmente en mi declaración. "El Trío de la Bencina" - ¿A quiénes designó usted en su declaración judicial como componentes de dicho "trío"? - A "Caco" Becerra. A mí no me gustaría que me llamaran así. A Julio Bonis, a quien nadie volverá a llamarlo "Capitán", porque jamás pilotará otro jet foil, y al propio presidente, Román Rodríguez, pues, como es público y notorio, jamás ha dirigido el jet foil del Gobierno ni volverá a repetir su sueño dorado. - ¿Pero por qué los agrupa en un trío como si de un grupo de música se tratara? ¿Han cantado alguna vez? - Está muy claro. Les interesaba rociar de gasolina a Tindaya, constituyéndose en incendiarios, por lo que interpusieron una querella con la máxima publicidad contra un ex alto cargo del Gobierno, de suerte que la previsible humareda que levantase la disparatada querella hiciera que los ciudadanos, mirando a ese incendio judicial, tan burdamente provocado, no vieran lo que había al otro lado de la humareda: la imputación, publicada por diferentes medios de comunicación social, sobre la corrupción del "caso Aeromédica" contra el propio presidente y las irregularidades del Icfem, también hoy ante los tribunales de Justicia, protagonizadas por diversos correligionarios icánicos de Román. Fíjese por donde, el augurio del fracaso, del estrepitoso fracaso de la querella, es como el anuncio de una muerte anunciada, por cuya razón los incendiarios al final de la película tendrán que convertirse en bomberos para corregir su propio deterioro político como consecuencia del fuego que encendieron. - ¿Se siente traicionado por su formación política? - La palabra formación indica un grupo relativamente nutrido de integrantes que no se puede confundir con un par de líderes de la misma que evidentemente son cotidianamente juzgados por los ciudadanos sin que sea preciso aguardar al juicio de la Historia, ya que es fácil intuir. La traición de tres o cuatro consejeros - ¿Y por algún miembro del actual Ejecutivo? - Por tres o cuatro. Lo que no está nada mal, habida cuenta de que está compuesto tan sólo por una docena de personas. - El Gobierno entiende que la estafa en el "caso Tindaya" está probada. ¿Comparte usted esta apreciación? - ¿El Gobierno o parte de sus componentes? En cualquier caso, arriesgada acusación la de quienes la formulan, puesto que de resultar falsa, si los querellados tienen un mínimo de vergüenza, es obvio que harán uso de su derecho a querellarse por el delito de acusación falsa, también previsto y penado en el Código Penal. - ¿Obtuvo usted algún lucro personal o benefició a algunos de sus colaboradores? - La pregunta, mi querido amigo, es de todo punto ofensiva; no obstante, la contesto correctamente, sugiriéndole que vaya a preguntarle al juez, que no me ha imputado ni me imputará, o al Fiscal Anticorrupción, a quien me dirigí en dos ocasiones para que, como está probado, investigara, si lo creía oportuno. - ¿Está el Ejecutivo evitando que algún miembro del Gobierno declare ante el juez que instruye este caso? - Lo ignoro. Lo que sí afirmo es que Julio Bonis, en su calidad de secretario del Consejo, ha rehuido en varias ocasiones dar cumplimiento a los requerimientos judiciales de que certificara una serie de extremos, dándole al juez, en vez de datos, la callada por respuesta. Bonita manera de colaborar con la Administración de Justicia quien, además de titularizar las responsabilidades del representante del Ejecutivo, por lo que a las competencias judiciales atañe, es a la par querellante. ¡Y aquí no pasa nada...! - ¿Cómo espera usted que acabe el "caso Tindaya"? - Por lo que yo conozco y como mero jurista, no veo otro final que el sobreseimiento, con el archivo de las actuaciones y los ineludibles razonamientos judiciales, que parecen inevitables, sobre la mala fe del Gobierno querellante. Pero éste será el final, no del "caso Tindaya", sino del primero de sus capítulos, tras el cual vendrán otros sabrosos de verdad. Acción judicial contra Pedro Quevedo - ¿A cuáles se refiere? - Unos puedo intuirlos como probables y posibles, aunque no me corresponda a mí escribirlos. Otros, por el contrario, serán escritos por mí, como el ejercicio de la acción judicial que ya he iniciado contra el propio portavoz del Gobierno, Pedro Quevedo, quien en una conferencia de Prensa se atrevió a decir, cuatro horas antes de finalizar mi declaración testifical en el "caso Tindaya", que yo había "distorsionado la realidad", que había mentido, "por animadversión al Gobierno y para confundir a la opinión pública". Como el señor Quevedo es un médico que apenas ha ejercido su profesión, supongo que tendrá ciertas dificultades para autorecetarse los medicamentos precisos para el insomnio, pues la acción judicial que ya he iniciado con la demanda de conciliación por mí presentada y a cuyo acto no asistió, seguro que le perturbará en su sueño cotidiano. Yo, por el contrario, duermo a pierna suelta porque para ello no hay como vivir en las medianías y tener la conciencia tranquila. - ¿Qué opinión le merecen los presidentes que ha tenido el Parlamento de Canarias? - En lo institucional, no tengo la menor queja de ninguno. Para mí, todos han sido excelentes presidentes. Sin perjuicio de ello, y como observaciones un tanto críticas, debo decir que Pedro Guerra ayudaba ostensiblemente a su gente. Victoriano Ríos, aunque quería aparentar objetividad, no podía ocultar lo ostensible de su ayuda. Y José Miguel Bravo... es ostensible que no puede ayudar a su gente porque carece de ella. ¿Quiénes son "los suyos"? ¿Los de Ican? Como no lo sé, no puedo pronunciarme. En cualquier caso, todos han sido serios, trabajadores e inteligentes, lo que por desgracia no podemos decir los canarios de todos los presidentes del Gobierno que ha tenido nuestra Comunidad Autónoma. Falta de garra de la oposición - ¿Qué le falta a la política canaria ante el nuevo siglo? - Imaginación, altura de miras, rectitud y capacidad para ilusionar a un pueblo que, como el nuestro, cada día se suma más y más en esa apatía derivada de la falta de fe en quienes lo siguen dirigiendo. - ¿Y qué le sobra? - Prepotencia e ineficacia en los dirigentes y garra a quienes se encuentran en la oposición. Antaño, cuando Fernando Fernández, Oswaldo Brito y yo mismo integrábamos con tan sólo media docena de diputados más la oposición, armábamos un ordenado y correcto "alboroto". Jerónimo Saavedra, que siempre llevó corbata, tenía que aflojarse el nudo para aliviar los sudores que le entraban. Hoy, el presidente termina la sesión con el nudo tan correctamente colocado como al empezar la misma y es que, por falta de una oposición más fuerte, no deben de ser muchas las horas que ésta perturba su sueño, que, sin embargo, estimo no será tan tranquilo por otra serie de razones. - ¿Piensa asistir al Congreso de CC? - Ni he sido invitado, ni propuesto entre los asistentes, ni siquiera a título de invitado. No obstante, quedo muy reconocido porque, en definitiva, me han evitado pasar un mal rato.
LORENZO OLARTE CULLÉN EX PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE CANARIAS