Sucesos

La Policía Nacional y la Local de Arona se dan la mano contra la DELINCUENCIA

EL DÍA fue testigo de excepción de los controles que se realizaron la madrugada del viernes al sábado en las zonas turísticas de Playa de las Américas y Los Cristianos. El operativo se cerró con cinco detenciones: tres por tráfico de droga y dos por un robo con tirón.

ANTONIO HERRERO, S/C de Tenerife
2/jun/02 9:39 AM
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Medio centenar de agentes del Cuerpo Nacional de Policía pertenecientes a la Comisaría de Playa de las Américas y a la X Unidad de Intervención Policíal (UIP), así como una media docena de policías locales de Arona adscritos a la Unidad de Prevención Policial, llevaron a cabo un servicio de seguridad ciudadana en la madrugada de ayer en el núcleo turístico y que se saldó con cinco detenidos y varias prostitutas identificadas. EL DÍA fue testigo de excepción al acompañar a los agentes durante el operativo, que finalizó sobre las cuatro de madrugada.

Nada más llegar a la comisaría sureña, se nota un movimiento inusual de agentes, rostros muy jóvenes, con abundante presencia de agentes femeninos adscritas a las distintas unidades que allí prestan servicio, tales como Policía Judicial o Seguridad Privada.

Lo primero que se hace antes de iniciar un operativo de esta embergadura es dar el "briefing" correspondiente y en la que se les recuerda a los participantes las distintas salidas y entradas a dos de los locales de ocio donde se va a realizar un control, así como los consejos ante el previsible lanzamiento de vasos y botellas, tal y como ha ocurrido en anteriores ocasiones, aunque por fortuna anoche no ocurrió así.

"Matones de discoteca"

La presencia de "matones" de discoteca no capacitados para ejercer como guardas o controladores, así como la presencia de menores en el interior de los mismos y el tráfico de estupefacientes, son tres de los objetivos que se pretende controlar con estos servicios llevados a cabo, la mayor parte, durante los fines de semana.

Una vez han sido coordinadas todas las unidades, los pasillos de la comisaría con un incesante ir y venir donde agentes en prácticas junto a otros más veteranos se disponen a salir de patrulla. Como anécdota, esa noche se presentó un agente franco de servicio que al día siguiente contraía matrimonio.

El operativo denominado "Alfa" es coordinado "in situ" por el comisario Juan Antonio Gil Rubiales.

Una vez en la calle comienzan a sonar las emisoras con los primeros datos de los servicios. Tres supuestos "camellos" británicos detenidos y un cuarto huido, aunque plenamente identificado, S.J.N., de 34 años; L.C., de 20 años y L.D., de 25 años a quienes se les incautó 32 barras de hachís, 31 bolas de cocaína, 11 bolsas de marihuana y 42 pastillas de éxtasis, forman parte del resultado.

Los detenidos son trasladados hasta la comisaría, donde se leen sus derechos y se instruyen las primeras diligencias.

La prostitución, en la que las mujeres de nacionalidad nigeriana se llevan la palma, es otro de los objetivos habituales. Aunque poco se puede hacer, salvo identificarlas y comprobar que se encuentran legalmente en España y que no se hallan en requisitoria judicial. Una vez realizado este trámite vuelven a situarse en lugares próximos a donde fueron identificadas la primera vez, como si el terreno marcado les perteneciese. Al final aparecerá su "chulo" o proxeneta a recoger la recaudación del día.

Sobre las 00:30 salta la alarma, una pareja de jóvenes ha robado a unos de turistas británicos un bolso, pero una dotación de la Policía Local de Arona los detuvo "in fraganti". Ambos naturales de Los Realejos, identificados como V.M.G.P. y C.S.B., de 19 años, fueron trasladados a comisaría, donde se le instruyeron diligencias. La pareja de británicos tan sólo quería recuperar sus objetos y no presentar denuncia. Sin embargo, el policía que habla inglés les dice que han de interponer la misma, ya que cuando llegue la hora del juicio, si no se ratifican, los delincuentes pueden quedar en libertad. La madrugada se echa encima y ahora le toca el turno a las discotecas. Los relaciones públicas son los primeros en ser identificados y dos polacos que se hallan de "guardia" ante una discoteca de Los Cristianos. Al estar de forma irregular son trasladados a comisaría para aclarar su situación.

El servicio está finalizando. Una moldava que tiene orden de expulsión de España es escoltada por dos agentes encargados de su custodia. Sin embargo, una vez llega a Madrid - Barajas, se autolesiona en las dependencias policiales, lo que consigue evitar, momentáneamente su expulsión.