Ayer concluyó, en el pabellón Miguel Ángel Díaz Molina de Puerto de la Cruz, el Campeonato de Canarias individual de gimnasia rítmica, un evento que destacó, independientemente de la espectacularidad que siempre protagoniza cada una de las participantes con sus intervenciones, por lo problemas extradeportivos que rodearon el evento y que motivaron las protestas de los clubes.
Ya la jornada del sábado se inició con mucho retraso por las reclamaciones presentadas por los clubes, por la prohibición por parte de la Federación Canaria de que determinadas gimnastas participen en la competición. Iniciativa secundada por los técnicos de las islas, ya que el hecho, sin precedentes, va contra todas las normativas vigentes en esta disciplina deportiva. Ayer, deportistas, dirigentes, técnicos y mucho del público que allí se dio cita realizaron una sentada espontánea sobre el tapiz para evitar el comienzo de la segunda jornada. Tras amenazas y presiones arrancó la competición con las protestas de los implicados. Imagen que volvió a repetirse en la entrega de trofeos con abucheos dirigidos a los responsable de la Federación Canaria.
En lo estrictamente deportivo, el Gritka se impuso en las categorías Alevín y Junior, el Cepsa Tenerife lo hizo en la infantil y el club Elegua, de Gran Canaria, se impuso en juveniles. Otra vez supremacía tinerfeña.
Una jornada para olvidar y que deja de manifiesto la incapacidad de dirigentes que no tienen conocimientos para ocupar cargos.
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