Tenerife Norte

La Orotava brindó su ofrenda de flores al Santísimo en la procesión del Corpus

El obispo de la Diócesis Nivariense, monseñor Felipe Fernández, presidió ayer la concelebración de la eucaristía en la parroquia de la Inmaculada Concepción, e impartió la bendición con Su Divina Majestad desde el balcón principal de las Casas Consistoriales.

EL DÍA, La Orotava
7/jun/02 18:25 PM
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La Villa de La Orotava no cabía en si misma ayer en el día grande sus fiestas patronales, en la celebración magna del Corpus Christi. Una expresión popular multitudinaria cuya devoción y fervor se traduce en la tradicional confección del tapiz de arenas multicolores del Teide, pétalos de flores y brezo, que sirvieron de trayecto al paso de la procesión del Santísimo Sacramento, desde la parroquia de la Inmaculada Concepción hasta la plaza del Ayuntamiento.

A pesar de las condiciones climatológicas cambiantes, incluso la lluvia de la madrugada, el pueblo se volcó como todos los años en la confección de las alfombras desde primeras horas de la mañana hasta bien entrada la tarde, con motivos centrados en la Eucaristía y en la celebración del 500 aniversario del "Lustro fundacional" de la Villa, como es el caso del tapiz de la plaza mayor.

El prelado nivariense, monseñor Felipe Fernández, presidió la concelebración de la Santa Misa, y procesión, auxiliado por los sacerdotes del Arciprestazgo del Valle de La Orotava y por el párroco anfitrión, Antonio Hernández Hernández, y con la asistencia de las hermandades y cofradías, Seminario Diocesano; primeras autoridades civiles, militares y religiosas y representaciones de Puenteareas, Puerto de la Cruz, Tacoronte, Garachico, Comunidad Autónoma, Cuerpo Consular, Parlamento Europeo, el alcalde de la Villa, Isaac Valencia y Reina y romera mayor de las fiestas, y el Cabildo.

Muchos niños y niñas de la Villa celebraron su primera comunión en este día y abrieron la comitiva procesional hasta la plaza del Consistorio.

El obispo impartió la bendición con Su Divina Majestad. Previamente, las corales de la Villa y la Agrupación Musical Orotava entonaron el Tantum Ergo.

En esta celebración se pone de relieve el carácter efímero de un arte donde se funden los reinos mineral y vegetal, donde la imaginación tiene su fin último en el fervor religioso de las gentes del municipio.