Jornada Deportiva

PRIMERA en pasar


COLPISA, Jeonju (Corea del Sur)
8/jun/02 14:36 PM
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Ayer, ante Paraguay se vio a la auténtica España, en sus dos versiones. La que es capaz de pegar un gatillazo que la sume en la confusión y el desasosiego, y la que en un acto de heroicidad se recupera de sus heridas, se levanta del suelo y planta cara a cualquier rival que le quiera hacer frente. Con la segunda de ellas, y con Fernando Morientes (foto) de protagonista estelar, la selección se conectó al Mundial con un triunfo ante Paraguay y se convirtió en la primera en certificar matemáticamente su pase a octavos de final.

Los sudamericanos llegaron a tener contra las cuerdas a los hombres de Camacho mientras les duraron las fuerzas y luego perecieron de muerte natural. La primera España, la que llegó a ir perdiendo con un autogol y se derritió ante la paraguayos de forma estrepitosa, merecería un premio al despropósito, al antifútbol.

Fue sin duda Fernando Morientes el que enganchó al combinado nacional al Mundial cuando el equipo estaba fuera de órbita, desaparecido, semiconsciente. Pero el artífice de la merecida remontada tiene otro nombre propio: José Antonio Camacho. El técnico supo leer el partido con una sabiduría envidiable. No funcionaba Luis Enrique, la banda izquierda era un paseo público con un De Pedro desasistido y en la delantera, de Diego Tristán sólo se supo antes del partido en la lista de alineaciones que la FIFA entrega a la Prensa.

Al seleccionador no le tembló el pulso y dio un golpe de timón en el descanso. Introdujo a Fernando Morientes y Helguera, y dejó en el vestuario al máximo goleador de la Liga y al centrocampista del Barcelona. Mano de santo. En un abrir y cerrar de ojos se pasó de la noche al día. El delantero madridista destrozó a la defensa paraguaya e hizo dos goles vitales, Helguera llevó la sensatez a su parcela y permitía a Baraja incorporarse al ataque, y Puyol y De Pedro campaban a sus anchas por las bandas y se asomaban con peligro al área rival sin encontrar ningún obstáculo en el camino. La variación del dibujo le tuvo que demostrar a Camacho otro aspecto fundamental. Que en el fútbol está ya todo descubierto y no valen ni tridentes ni pirámides invertidas.

España ya está en octavos de final, pero bien pudo haber tenido que esperar al duelo del próximo miércoles frente a Sudáfrica para asegurarse la clasificación, pues su primer tiempo llegó a deprimir hasta a sus jugadores.