Tenerife

Datos, chorradas y muy onerosos mareos de perdiz


9/jun/02 12:03 PM
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EL VICEPRESIDENTE y consejero de Economía y Hacienda visitaba, estos días, El Hierro. Entre otras actividades, Adán Martín y Tomás Padrón firmaron un protocolo nada menor. El objetivo del convenio suscrito, en el que van a participar los Siete Cabildos y el Ejecutivo, es conseguir una base de datos económicos, sociales, geográficos, etc., que amparen la adopción de decisiones correctas en el horizonte del equilibrio interinsular en el Archipiélago. Simetría inversora ésta, tan suspirada como fallida. Aún. Escandalosamente, en determinadas áreas. Apandada hacia donde bien sabemos y mal padecemos.

En plenos "fastos de anualidad preelectoral", conmemorativos de los veinte años de Estatuto, a falta todavía de un acuerdo básico competencial entre las Administraciones de nuestra Comunidad Atlántica, habríamos de saludar el advenimiento de la iniciativa. ¿Demostrativa de que, hasta la fecha, algunas asignaciones presupuestarias no han respondido, en Consejerías y aledaños, a situaciones de mayor necesidad y a cifras ponderadas? Sin duda alguna.

Porque, seamos claros, las reiteradas barridas pro Las Palmas, repletas además de convalidaciones "solidarias" de los "agujeros" en partidas y conceptos, han prosperado imperturbables, impúdicas, pese a las inútiles denuncias tinerfeñas. ¿Hasta cuándo el subsiguiente "timo justificativo" de los aprovechados, intrépidos en garabatear trucadas cuantías en los humos babiecas hacia la resignación y la candidez? ¿A favor de cambalaches de siglas, de egocentrismos y jerigonzas, antes que del servicio a la ciudadanía y de la estabilidad del Archipiélago?

Ya que, en la FECAI, las Corporaciones Insulares constatan que en ocasiones, durante estos últimos años, el Gobierno las ha dejado al margen. Dado que los Ayuntamientos, en la FECAM, entonan quejas porque no logran estar presentes en las transferencias consejeriles a los Cabildos. Y que, en fin, el denominado "Pacto Local" de ordenación administrativa de Canarias - llamar "reordenar" a la ausencia de orden sería sarcástico - , comprometido por el actual presidente, sólo asoma la cabeza de la propensión, etérea, en el último tramo de la legislatura... no es poco que el "segundo" del Gabinete promueva el acopio de documentación primaria de las Islas.

Principios, comprobables y acreditados, quieren las cosas ajustadas y diáfanas. ¿O irrumpirán, de nuevo, los bloqueos al quehacer de Adán Martín y su equipo, por mor de los celos y las envidiejas entre "excelentísimos" e "ilustrísimos" y que rememoran al desocupado perro del hortelano?

PERO LOS MAREOS DE PERDIZ, recurrentes, sustitutivos de soluciones, ágiles y justas, a los problemas vivos nos los proveen desde las filas autonómicas y centralistas. A partes iguales de acreditada demagogia.

Ni el tercer intento estatal, al que han denominado de "los recovecos", en la Ley de Extranjería, ni las proposiciones no de ley del Parlamento de Canarias, enmiendas incluidas, aportan remedios clarividentes al lioso flujo de inmigrantes hacia el Archipiélago. Invasión ésta, imparable y descontrolada, que seguirá a peor, hasta que nuestros gobernantes y señorías no tengan a bien tomar cabal conciencia, consensuar planes y estrategias viables y conjuntas.

¿Por qué en la Unión Europea, en los Ministerios del Reino de España, en las Consejerías del Gobierno Autónomo, en las instituciones insulares y municipales no fluyen la comunicación y las acciones y las previsiones coordinadas? La gravedad del conflicto, inmensa, pide a gritos tal acuerdo. Unánime.

LO QUE NO TIENEN SENTIDO son las inculpaciones mutuas. O las salidas, de pata de banco, de un estimado colega periodístico de enfrente. No le reprochamos sus querencias al PP de José Manuel Soria, allá ellos y las trenzadas amistades en "la Insular". Mas, cristianos, ¿por qué arremeten contra el alcalde de esta Capital de Canarias, menosprecian al Cabildo tinerfeño y calumnian a Nivaria, con la falsedad de que aquí no queremos ver inmigrantes ni solidarizarnos con Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria "en las labores de acogida"? ¿Y en asumir la responsabilidad de las dignas atenciones a quienes quieran quedarse?

¿Saben ustedes, estamos al tanto todos, de cuántos ciudadanos, con y sin papeles, llegan a diario a esta parte del Archipiélago? ¿Quién y cómo evalúa la carga demográfica actual y la previsible? Menos chorradas y más seriedad.