Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

BUENOS DÍAS FLORILÁN

De ignorada procedencia


13/jun/02 21:01
Compartir
Edición impresa .
EL HOMBRE ESTABA CON SU FURGONETA parada, montando la acera, en la avenida de San Sebastián y, por medio de un altavoz, de esos que se suelen usar para dar órdenes en las manifestaciones, gritaba: "¡Papas del país! ¡Hay papas del país!". Y un ciudadano que iba por la acera de enfrente con una bolsa en la mano, le gritó a su vez preguntando: "Pero, ¿de qué país?, ¿de qué país son esas papas?". Yo, que pasaba en aquel momento por la calle, me sonreí de la pregunta del transeúnte, pero al mismo tiempo, en un tono conciliador, le dije al que se había metido con el vendedor de papas: "Déjelo, hombre; no se meta con él, que se está ganando la vida". - No, no me meto con él, estoy haciendo la pregunta en serio, me contestó.
Y metiendo la mano en la bolsa que portaba, sacó una lata de sardinas en aceite, mientras me decía:
- Mire usted, esto lo acabo de comprar ahora mismo y fíjese lo que pone. En efecto, en un lado decía "Fabricado en Pontevedra", en otro, "Producto de Marruecos", y en un tercero, "Comunidad Europea". Y añadió mi interlocutor: "¿Me tengo que comer yo estas sardinas sin saber cuál es realmente su origen o procedencia? Menos mal que tampoco me las voy a comer, porque he mirado la fecha, y están caducadas".
He sostenido en repetidas ocasiones en esta columna que el progreso está bien, pero que no hay que pasarse, porque en este caso nos arrepentiremos algún día del mismo, y éste es un ejemplo. Uno recuerda cuando, lo mismo que este paisano vendía hoy las papas del país, pregonándolas por un altavoz, venían mujeres, unas veces, y camionetas otras, ofreciendo de viva voz su mercancía: "¡Sardinas, a la rica sardina fresca de Candelaria!".
Otros hacían lo mismo con el pescado de Los Cristianos o de San Andrés, porque antes se cogía pescado en todas las costas y había productos del mar para todos, porque no éramos muchos. Y todos sabíamos que aquel pescado era exactamente de Candelaria, de Los Cristianos o de San Andrés, y que estaba fresco. No como decía este transeúnte, que no sabía con certeza de dónde eran aquellas sardinas, que además no se pudo comer porque estaban ya caducadas. Algunas veces el progreso, como queda dicho, no sirve sino para engañarnos.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: