Las lluvias torrenciales que azotaron gran parte de China en los últimos días han causado graves inundaciones en el centro y oeste del país, donde han muerto al menos 199 personas y cientos están desaparecidas, informaron ayer los medios estatales.
En Sichuan se han contabilizado hasta ahora 49 muertos, 300.000 casas destruidas por el agua y unas 270.000 hectáreas de campos de arroz anegadas desde la semana pasada por las riadas del Yangtse, el río más largo del país y uno de los que con mayor frecuencia se desborda cada verano.
En la provincia de Shaanxi, al norte de Sichuan, la agencia estatal Xinhua informa de que se han recuperado los cadáveres de 150 personas y más de 4.000 personas han perdido sus hogares.
Cerca de la histórica ciudad de Xian, capital de Shaanxi, las riadas han arrastrado un puente ferroviario que une la costa oriental de China con el noroeste del país, causando nueve muertos en el accidente.
El periódico "China Daily" habla de 26 muertos y 174 desaparecidos sólo en el distrito de Shanning, en esa misma provincia.
La prensa también señala que las lluvias han causado el corte de las líneas telefónicas que unen Xian, Chengdu y Chongqing, tres de las ciudades más importantes de la China interior.
En otra información de la agencia de noticias oficial se detalla que las aguas han sumergido algunas calles de la ciudad de Hanzhong, también en Shaanxi, donde dos personas han muerto y 1.400 viviendas han quedado destruidas.
Las inundaciones en la cuenca del río Amarillo, el segundo más largo de China, han causado durante siglos, al igual que el Yangtse, cientos de miles de muertos, especialmente en su desembocadura.
La cuenca del río Amarillo es una zona semiárida que sufre graves problemas de sequía desde hace años y un proceso de desertización.
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