El consejero de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias, Marcial Morales, recomendó ayer al alcalde de la Capital tinerfeña, Miguel Zerolo, que en adelante dirija sus críticas hacia el Estado, a propósito de la designación de Tenerife I como lugar donde emplazar el centro de retención para inmigrantes irregulares, porque es la Administración central la que tiene competencias en este ámbito.
De igual manera, Marcial Morales atribuyó a "la falta de información" las manifestaciones contrarias del edil santacrucero en relación con la política que sobre inmigración desarrolla el Ejecutivo Autónomo, y asimismo admitió que las discrepancias entre las administraciones canarias "nos debilitan como pueblo en nuestras reivindicaciones ante el Estado".
No obstante, el consejero instó al Gobierno Central a que abra vías de diálogo con las administraciones de aquellas Islas en donde prevé ubicar estas instalaciones, especialmente los Ayuntamientos.
Además subrayó que el Gobierno Canario ejecuta de forma decidida "las poquitas competencias" que en inmigración le corresponden y al respecto consideró que es el Estado quien debe cumplir los plazos para la apertura de nuevos inmuebles, aunque señaló que la perspectiva actual "no es buena".
¿Puertas al hambre?
El consejero comentó que sería "un gran error" que la UE se blindase aún más frente al fenómeno de la inmigración irregular, y pidió optar por la vía de la cooperación.
Europa se encuentra en un "cruce de caminos", pero se equivoca si escoge rechazar a los indocumentados.
Para Morales equivaldría a "tirar por el camino de las soluciones fáciles frente al empobrecimiento de los continentes que viven en la miseria", por lo que representa "subir el tamaño del muro, alambrar, poner alarmas... En definitiva, blindarse frente a los empobrecidos sería un error, porque nadie le va a poner puertas al hambre".
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