Tenerife

La Casa Cuna inicia su reconversión en un complejo de 4 mini-residencias para niños

Los más de 600 niños que convivieron allí en otro tiempo han quedado reducidos a los 51 actuales gracias a un proyecto cuya segunda fase está a punto de culminar. A lo largo de 2003 se iniciarán unas obras que modificarán sustancialmente los usos y distribución del edificio.

EL DÍA, S/C de Tenerife
15/jun/02 12:04 PM
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El Hogar de la Sagrada Familia, conocido por los tinerfeños como la Casa Cuna desde los tiempos en que llegó a albergar a más de 600 menores en situación de desamparo de la Isla, afrontará a partir de 2003 la tercera y última fase de una reconversión iniciada hace tres años y medio.

Desde entonces, el centro ha logrado reducir de 157 a 51 el número de niños internos en sus instalaciones, según ha confirmado a este periódico Begoña Martínez, actual directora de la Unidad de Infancia, Familia y Mujer del Cabildo de Tenerife y máxima responsable del proyecto.

La segunda fase concluirá antes del próximo diciembre, abriendo las puertas a la parte más decisiva de la reforma: la construcción de cuatro viviendas unifamiliares junto al actual edificio y en las que serán realojados - a razón de diez niños en cada una - los cuarenta menores que quedarán entonces en la antigua Casa Cuna.

La Dirección del Hogar Sagrada Familia sale así al paso de unas manifestaciones efectuadas desde el PSOE en las que se acusaba al Cabildo de fomentar los macrocentros de menores, en los que el logro de un ambiente familiar es prácticamente una quimera.

En la mayoría de los casos, los que han abandonado el histórico centro en los últimos años han sido reubicados en diferentes casas de acogida de la Isla o han regresado a su entorno familiar, una vez superada la situación de abandono que provocó su internamiento, según detalló Begoña Martínez.

En terrenos anexos

En un primer momento, la intención era crear las miniresidencias en el propio edificio. Sin embargo, los estudios de carga desaconsejaron esta opción, por lo que se ha optado definitivamente por construirlas en unos terrenos anexos.

Aunque aún es pronto para precisar el inicio de las obras, el Cabildo espera que pueda producirse durante el próximo año, dado que se sacarán a concurso público antes de diciembre.

Cada una de las mini-residencias tendrá cinco habitaciones, salón-comedor, cocina, zona de estudios y una sala para recibir a las familias. Ello permitirá, según su responsable, que los menores desarrollen su vida en un entorno más adecuado, tal como recomiendan los técnicos. La labor educativa de los 40 menores se la repartirán cuatro equipos de educadores independientes, uno por cada vivienda.

Una vez hayan sido desalojados sus actuales inquilinos, el edificio se destinará a las oficinas educativas y de administración del centro y a otros servicios sociales asumidos por la Corporación Insular