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La marcha pacífica de la oposición exige la salida de Chávez de la Presidencia

Paralelamente, los leales al jefe de Gobierno se concentraron en Maracay (centro del país), Cumaná (Este) y San Cristóbal (Oeste) exigiendo medidas contra los culpables del fallido golpe del 11 de abril contra la revolución bolivariana.

AGENCIAS, Caracas
16/jun/02 1:01 AM
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Nuevamente polarizada Venezuela, la oposición al presidente Hugo Chávez regresó ayer a las calles de Caracas pidiendo que abandone el poder. Paralelamente, los leales al jefe de Gobierno se concentraron en Maracay, a 80 kilómetros de la capital, exigiendo medidas contra los culpables del fallido golpe del 11 de abril contra la revolución bolivariana.

Un clima de zozobra y de llamamientos clandestinos a una nueva asonada acompañaron las dos concentraciones. Chávez ha limitado sus apariciones públicas porque, según fuentes oficiales, se teme un magnicidio. La oposición subraya que no habrá consensos en el país mientras el ex teniente coronel de paracaidistas siga al mando.

El temor a actos de violencia no era gratuito. Los disturbios del 11 de abril condujeron a un golpe de Estado, y a la detención del presidente durante 48 horas. La posterior reacción popular y militar lo devolvieron al poder, y en el camino quedaron 57 muertos.

Amplio despliegue policial

La marcha opositora de ayer fue organizada por doce partidos y 30 organizaciones sociales, y concluyó en la céntrica Avenida Bolívar, donde tradicionalmente se cierran las campañas electorales. Un total de 1.200 miembros de la Policía Metropolitana, 300 del cuerpo de bomberos y Defensa Civil, y 25 funcionarios de las Defensoría del Pueblo vigilaron su desarrollo.

El alcalde, Alfredo Peña, acérrimo adversario de Chávez después de haber sido ministro en su primer gabinete, dijo que la marcha sería pacífica "salvo que alguien la agreda". El cruce de disparos del 11 de abril, todavía bajo investigación, y el levantamiento castrense, llevaron a la caída de Chávez.

Contrariamente a la evolución de aquella trágica jornada, en la que la manifestación cambió el rumbo para dirigirse al Palacio de Miraflores, donde ocurrió la matanza, ayer los promotores de la marcha antigubernamental anticiparon que no lo harían.

Por su parte, los chavistas convocaron una contramarcha, pero bien lejos, y en la ciudad gobernada por el dirigente del Movimiento al Socialismo (MAS), Didalco Bolívar, partidario de Chávez. La oposición explora salidas para acabar con el jefe de Estado sin llegar al derramamiento de sangre. "Hay gente pensando en un Gobierno de transición", reconoció Vladimiro Mújica, de la asociación Civil Asamblea de Ciudadanos.