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El edificio de la Autoridad Portuaria


23/jun/02 1:17 AM
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Desde que en 1526 el Cabildo se hiciera cargo del mantenimiento y conservación del muelle, los puertos estuvieron regulados por disposiciones de carácter local.

En la Isla, el Real Consulado del Mar y Tierra costeaba las reparaciones que el puerto precisaba, según explican José Manuel Ledesma y Ana María Díaz en "Mirando al mar", un libro editado recientemente por la Autoridad Portuaria.

La Junta de Obras del Puerto, el inicio de lo que hoy es, precisamente, la Autoridad Portuaria, se constituyó en Madrid en 1871 y su formalización en la Capital no se produjo hasta 1907. Los primeros trabajos los realizó en su pequeño local de la calle La Rosa hasta su traslado a La Marina, donde permaneció este organismo hasta 1959.

Los planos de la sede actual, ubicada en la avenida Francisco La Roche, datan de 1950 y llevan la firma del ingeniero director, Miguel Pintor. El diseño del inmueble fue obra, por su parte, de José Enrique Marrero Regalado.

Un lustro

Las obras, que comenzaron en 1953, no terminaron hasta 1958, resultando una construcción clasicista - romántica cuya fachada principal, en la que se observa piedra natural procedente de Granadilla, reparte los distintos pisos en sus dos cuerpos, adornados con elementos clásicos y flanqueados por ventanas, siempre según la descripción hecha por los autores.

Al primero de los módulos corresponden siete arcos, enmarcado el central por un par de pilastras y al segundo un balcón, rematado por un frontón con vanos a ambos lados.

Sobre todo ello se sitúa una galería con columnas pareadas de orden toscano. El edificio acaba en un entablamento donde se aprecian un par de rosetas, el escudo de la Autoridad Portuaria y una balaustrada.

Un taller de fabricación

El inmueble se levanta en los terrenos que la Junta del Puerto había adquirido en su día con el fin de construir el taller de fabricación de bloques de hormigón para los muelles.

Separa el edificio de la avenida un jardín cubierto de césped junto al que crecen diversas variedades de palmeras, en cuyo centro se observa un receptáculo que en su día fue una fuente que se cubría durante las Navidades para colocar un Nacimiento con figuras de grandes proporciones que eran robadas habitualmente.