Santa Cruz de Tenerife

El estado ruinoso del castillo de San Andrés


29/jun/02 1:33 AM
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Al igual que sucedió con otras fortalezas de la Capital, como la de San Juan o Paso Alto, la intención de erigir el castillo de San Andrés surgió en el siglo precedente al de su ejecución, pues ya hacia la mitad del Seiscientos se creyó que era necesaria una defensa en la playa de San Andrés para auxiliar a los barcos que allí recalaban al ser atacados por los corsarios, según explican José Manuel Ledesma y Ana María Díaz en su obra "Mirando al mar", editada por la Autoridad Portuaria.

En 1697, el capitán general Conde de Eril trató de levantar una torre que no se hizo por falta de medios económicos, como ocurriera con tantas obras de la Capital en el pasado. No fue hasta 1706 cuando Agustín de Robles y Lorenzana mandó ejecutar la torre como comandante general. El resultado fue una edificación de 16 metros de diámetro y cinco de altura, realizada por el ingeniero Miguel Tiburcio Rusell y Lugo.

Una riada del barranco causó daños en 1740 por lo que hubo de ser reedificado el torreón, esta vez por el ingeniero Antonio Riviere, aunque volvió a estropearse y, en esta ocasión, tuvo que aguardar así casi tres décadas hasta ser reconstruida de la mano de Alfonso Ochando, quien fijó sus medidas definitivas, con una altura de diez metros.

Disparos contra Nelson

Los artilleros de esa fortaleza, a cuyo frente se situaba José Feo de Armas, siempre según la descripción hecha por los autores, también contribuyeron a vencer a Nelson porque, a pesar de que no tomaron parte en la batalla, cuando llegó la orden de que cesara el fuego, Feo de Armas había dispuesto lo contrario, alcanzando los proyectiles a los navíos "Theseus" y "Emerald".

Cuando el general Gutiérrez se enteró de lo sucedido, notificó con rapidez el cese de los disparos y comunicó que los ingleses se habían rendido.

Hasta el año 1878 el castillo estuvo dotado de material de artillería pero un temporal lo derribó casi en su totalidad hacia finales del siglo XIX, en 1896.

En la actualidad, la fortaleza permanece en el mismo estado ruinoso en el que quedó tras el temporal. Sin embargo, desde 1926 pertenece al Ayuntamiento.