Tenerife Norte

Brito asegura que Salvador García es el peor alcalde de la historia de Puerto de la Cruz

El portavoz nacionalista expuso ayer en rueda de Prensa su balance e interpretación de la gestión del equipo de gobierno socialista de los últimos tres años y reiteró su advertencia de que la Corporación corre el riesgo de un nuevo endeudamiento por el déficit presupuestario.

EL DÍA, Puerto de la Cruz
3/jul/02 18:26 PM
Edición impresa

El grupo de Coalición Canaria en el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz sostiene que "el alcalde, Salvador García, y su equipo de gobierno están hipotecando el futuro de la ciudad", y asegura que García es el peor alcalde que ha tenido la ciudad en su historia política. De esta manera, evalúa el portavoz nacionalista en el Consistorio, Marcos Brito, la gestión de la actual administración socialista a un año vista de las elecciones municipales de 2003.

Marcos Brito compareció ayer en rueda de Prensa junto a la concejala Sandra Rodríguez, para exponer su versión acerca del trabajo realizado por los gestores socialistas y puso de relieve que uno de los rasgos más graves de esa actuación viene determinada por un presupuesto con déficit estructural, que lleva a consumir los ahorros que dejó el gobierno anterior y que "se reflejan en el remanente positivo de tesorería. Si el pasado año decíamos que el citado remanente de 13,3 millones de euros existentes en 1999 se había reducido a poco más de seis meuros, después del pleno celebrado el 26 de junio, la situación la podemos considerar grave y alarmante".

Brito justificó y argumentó la gravedad de esa situación económica en base a que "4,8 millones del citado remanente procedentes de la liquidación del ejercicio de 2001 han quedado reducido a 162.273 euros. En seis meses, de enero a junio de este año, han gastado 4,3 millones de euros, que han sufragado, en su mayor parte, el gasto corriente, pues no han sido capaces en tres años de elaborar un plan de inversiones".

Nuevo endeudamiento

El portavoz de Coalición Canaria subrayó que tal circunstancia "indica que se va directamente a un nuevo endeudamiento y no se toman medidas correctoras adecuadas. Al no haber programación - precisó - , no existen prioridades y vemos con inquietud que siguen aumentando los gastos corrientes y se dedican escasos recursos para la inversión".