Tenerife Norte

En el corazón de la artesanía en miniatura

El maestro Domingo Burgos transmite a las nuevas generaciones su oficio en su taller de balcones canarios de la calle Viera, de La Orotava; su hijo Felipe representa la continuidad de la empresa familiar con tres décadas de historia.

EL DÍA, La Orotava
6/jul/02 18:26 PM
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La artesanía en miniatura tiene nombre propio en la calle Viera de La Orotava desde hace tres décadas aproximadamente, desde que don Domingo Burgos Meneses, tuvo la feliz idea de instalar un taller en su carpintería, dedicado a la confección de piezas de madera, que, en un principio, eran de tea, del corazón mismo de los pinos canarios, como comenta a EL DÍA su hijo Felipe Burgos, quien ha seguido, al pie de la letra, el oficio de su padre y se revela como un experto modelador de auténticas obras de arte diminutas para deleite de las personas que se acercan a la tienda, museo o escaparate de la artesanía isleña en que se ha convertido el recinto con el paso de los años. Don Domingo Burgos enseña y transmite este oficio a las nuevas generaciones, aunque deja entrever las dificultades derivadas de los costos de mantenimiento y de producción.

Felipe Burgos explica todo el proceso de confección de una pieza artesanal, por ejemplo, sus famosos balcones, que han dado carácter al negocio familiar, desde que su padre recibiera hace 24 años el encargo de confeccionar uno. En su taller, donde se atesoran herramientas confeccionadas por su padre, explica que la confección de un balcón canario empieza con la selección de la madera, a la que se la deja limpia de nudos y partes inservibles, para luego centrarse en el trazado y corte de las piezas. Aprovecha los materiales de tal manera que los trozos pequeños pueden emplearse en otros objetos diminutos. Indica que "algunas piezas se cortan, pero otras se tornean, como los balaustres pequeños y los mayores. Unas partes se clavan, otras se encolan y el armado final es toda una sucesión de procedimientos laboriosos que requieren tiempo. Unos cuatro días de promedio si es pieza a pieza y no en serie".

"Para un balcón - explica - se requiere armar el antepecho y sobre éste los cojinetes, para luego poner el yugo y los balaustres esquineros, sin olvidar el aro de la parte baja, las crucetas, las ménsulas que sobresalen, los balaustres pequeños que totalizan 16 y colocar el tejado que, previamente, tratamos en pino dulce por es más blando y pintamos en el conveniente color teja".

Proceso laborioso

Advierte de que "sólo el pequeñísimo farolito que cuelga del balcón lleva muchísimos pasos, porque nace de un trocito de madera al que se corta en la parte superior en cuatro facetas en forma de pirámide; y luego se aporta la platina en cada cara y ocho grapa por pieza diminuta".