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La niebla en Los Rodeos impide operar a una tercera parte de los vuelos

La falta de visibilidad obligó a desviar ayer al "Reina Sofía" un total de catorce llegadas previstas para el Tenerife Norte, siendo canceladas otras cinco. Por si fuera poco, el resto registró retrasos medios de 1:30 horas. En algunos casos tuvieron que esperar hasta dos horas.

EL DÍA, Santa Cruz de Tenerife
9/jul/02 1:59 AM
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La espesa niebla que volvió a cubrir ayer al Aeropuerto Tenerife Norte Los Rodeos afectó a una tercera parte de los vuelos que tenían previsto operar y que en catorce casos lo tuvieron que hacer desde el "Reina Sofía", al Sur de la Isla, siendo suspendidos otros cinco, programados, cuatro desde Gran Canaria y otro, por la mañana, con La Gomera, informaron fuentes de AENA. El resto de los sesenta vuelos que tenían previsto operar en Los Rodeos sufrieron retrasos medios de 1:30 horas, si bien en algunos casos las esperas superaron los 120 minutos, precisaron las mismas fuentes. Una situación que no es nueva, máxime después de las cancelaciones y desvíos obligados por la niebla desde el miércoles de la semana pasada.
El mal tiempo fue la tónica general durante todo el día. Esta situación, unida a los retrasos provocados por los desvíos arrastrados de la tarde - noche del pasado domingo, originó unas demoras en cadena, incrementándose a partir de las 17:00 horas las esperas, coincidiendo con la llegada de la niebla más espesa.
Desde el Instituto Nacional de Meteorología se hace constar que la habitual presencia de los alisios en el mes de julio, unido al novedoso registro de viento con dirección Norte - Noroeste, ha provocado un aire más fresco y húmedo, ya que el característico mar de nubes está más bajo estos días, explicó su directora, Carmen Rus. La responsable del INM en esta provincia aseguró que, respecto a los datos que obran en poder del archivo, en julio se registra una media de precipitaciones de seis litros por metro cuadrado, de los cuales hasta la fecha ya se ha recogido algo más de un litro. Como en los últimos años el tiempo ha sido más seco, la población se ha percatado de este cambio en las condiciones meteorológicas y se muestra un tanto sorprendida. En todo caso, éste es de los veranos más frescos de los últimos años.
A la luz de las citadas estadística, en agosto la media supera a la julio, con nueve litros de precipitaciones por metro cuadrado, siendo septiembre el mes de la calma.
Los incidentes derivados de la falta de visibilidad cobran especial relevancia cuando acaba de despegar la campaña estival y, por tanto, una de las temporadas de mayor movimiento de pasajeros coincidiendo con el verano.