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Militares marroquíes invaden un islote español cercano a Ceuta


COLPISA, Madrid
12/jul/02 2:08 AM
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 Un grupo de doce soldados marroquíes, al mando de un comandante, invadió a las 16:00 horas de ayer la isla Perejil, un peñasco de soberanía española situado a cuatro millas frente a las costas de Ceuta, y tradicionalmente reivindicado por las autoridades de Rabat. Al filo de la medianoche, el Gobierno español, en una nota dirigida la Embajada marroquí en Madrid, reclamó "el restablecimiento de la situación anterior" y advirtió que esta ocupación "supone una modificación del
statu quo
actual". La ocupación del islote deshabitado fue detectada apenas minutos después de producirse por una patrullera de la Guardia Civil, que instó a los militares a abandonar la isla. Los soldados marroquíes, lejos de marcharse del peñón, se encararon con los funcionarios españoles que insistentemente pidieron a los militares que volvieran al continente. Según fuentes diplomáticas, los soldados, que aseguraron que se encontraban en territorio marroquí, llegaron a amenazar a los guardias civiles con "disparar por equivocación", y acto seguido, desplegaron dos banderas alahuis y montaron sendas tiendas de campaña. Los agentes de la patrullera española pusieron de inmediato en conocimiento del Ministerio de Exteriores la ocupación del peñón, mientras dos navíos de la Armada se desplazaban a la zona. Los tres barcos, por órdenes "expresas del Gobierno", se mantuvieron a una milla náutica de Perejil. En Ceuta, el Ministerio de Defensa puso en alerta a la guarnición de la ciudad norteafricana. Miembros del Ejército de Tierra, armados con armas ligeras, fueron desplegados en la frontera a bordo de vehículos todoterreno. Mientras, la subdelegación del Gobierno convocó una reunión urgente de autoridades civiles y militares para valorar la situación. Fuentes diplomáticas aseguraron que Presidencia se puso en contacto con el Gobierno autónomo de Ceuta para aconsejar "tranquilidad".
Nota verbal Pasadas las 23:00 horas, el departamento que dirige Ana de Palacio envió una "nota verbal" (el grado menor de una queja diplomática) a la legación del país vecino en Madrid, sin titular desde que el pasado mes de octubre el Ejecutivo de Rabat llamara a consultas a su embajador Abdesalam Baraka. El Ejecutivo "rechaza estos hechos que suponen una modificación del statu quo actual y que en ningún modo se corresponden con la voluntad manifestada de mantener unas relaciones amistosas en un espíritu de cooperación y respeto mutuo sobre la base del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación de 1991". En consecuencia, España "reclama" al Gobierno marroquí "la adopción de las medidas necesarias en orden al restablecimiento de la situación anterior a estos hechos". Marruecos alegó que ha establecido un centro de control en la isla Perejil, que se encuentra cerca de la ciudad de Ceuta, "para luchar contra la emigración ilegal y el terrorismo en el Estrecho de Gibraltar". Un alto funcionario del Ministerio marroquí de Exteriores citado por la agencia oficial MAP dijo que "la isla que se encuentra en las aguas territoriales marroquíes, según la legislación de Marruecos que concierne el espacio marítimo, fue liberada en el año 1956 tras la salida del protectorado español de la zona del Norte, y en varias ocasiones Marruecos ha desplegado fuerzas cuando eso era necesario". Distintas fuentes informaron que un barco de guerra marroquí y otro español se encontraban, al cierre de esta edición, frente a frente en las inmediaciones de la isla. La nueva ministra de Exteriores, Ana Palacio, regresó apresuradamente de Bruselas a Madrid a última hora de ayer. La titular de la diplomacia española, que tomó posesión el pasado miércoles, se incorporó a su despacho para seguir de cerca el agravamiento de la crisis con el país vecino. Un gabinete de crisis, encabezado por Palacio, permanece en alerta a la espera de acontecimientos.

Antes de las 48 horas de su toma de posesión, la nueva ministra de Asuntos Exteriores se estrenó en su cargo haciendo un llamamiento a las autoridades alauitas para devolver la normalidad.

CRITERIOS
Una soberanía no reconocida
El tratado hispano - francés de 1912, que delimitaba la zona del protectorado español de Marruecos, no hacía referencia alguna a la isla Perejil, pero tras la formalización del protectorado pasó a plena ocupación española y estuvo ocupada militarmente hasta principio de los años sesenta. Ya en un período más reciente, durante los preparativos del Estatuto de Autonomía de Ceuta, se consideró que la isla Perejil pertenecía a la zona española, pero a raíz de las protestas de Marruecos, el islote no apareció finalmente mencionado en el estatuto definitivo. España sigue considerando que está bajo su soberanía, postura que defiende frente a Marruecos, al igual que hace dos siglos mantuvo incluso con las armas frente a los designios anexionistas de Gran Bretaña. Y es que, tal como recuerda Wenceslao Segura González, a lo largo de los últimos siglos diversas potencias internacionales han mantenido un gran interés por la posesión y dominio de este pequeño islote.

Un grupo de doce soldados marroquíes, al mando de un comandante, invadió a las 16:00 horas de ayer la isla Perejil, un peñasco de soberanía española situado a cuatro millas frente a las costas de Ceuta, y tradicionalmente reivindicado por las autoridades de Rabat. Al filo de la medianoche, el Gobierno español, en una nota dirigida la Embajada marroquí en Madrid, reclamó "el restablecimiento de la situación anterior" y advirtió que esta ocupación "supone una modificación del statu quo actual".

La ocupación del islote deshabitado fue detectada apenas minutos después de producirse por una patrullera de la Guardia Civil, que instó a los militares a abandonar la isla. Los soldados marroquíes, lejos de marcharse del peñón, se encararon con los funcionarios españoles que insistentemente pidieron a los militares que volvieran al continente. Según fuentes diplomáticas, los soldados, que aseguraron que se encontraban en territorio marroquí, llegaron a amenazar a los guardias civiles con "disparar por equivocación", y acto seguido, desplegaron dos banderas alahuis y montaron sendas tiendas de campaña.

Los agentes de la patrullera española pusieron de inmediato en conocimiento del Ministerio de Exteriores la ocupación del peñón, mientras dos navíos de la Armada se desplazaban a la zona. Los tres barcos, por órdenes "expresas del Gobierno", se mantuvieron a una milla náutica de Perejil.

En Ceuta, el Ministerio de Defensa puso en alerta a la guarnición de la ciudad norteafricana. Miembros del Ejército de Tierra, armados con armas ligeras, fueron desplegados en la frontera a bordo de vehículos todoterreno. Mientras, la subdelegación del Gobierno convocó una reunión urgente de autoridades civiles y militares para valorar la situación. Fuentes diplomáticas aseguraron que Presidencia se puso en contacto con el Gobierno autónomo de Ceuta para aconsejar "tranquilidad".

Nota verbal

Pasadas las 23:00 horas, el departamento que dirige Ana de Palacio envió una "nota verbal" (el grado menor de una queja diplomática) a la legación del país vecino en Madrid, sin titular desde que el pasado mes de octubre el Ejecutivo de Rabat llamara a consultas a su embajador Abdesalam Baraka.

El Ejecutivo "rechaza estos hechos que suponen una modificación del statu quo actual y que en ningún modo se corresponden con la voluntad manifestada de mantener unas relaciones amistosas en un espíritu de cooperación y respeto mutuo sobre la base del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación de 1991".

En consecuencia, España "reclama" al Gobierno marroquí "la adopción de las medidas necesarias en orden al restablecimiento de la situación anterior a estos hechos".

Marruecos alegó que ha establecido un centro de control en la isla Perejil, que se encuentra cerca de la ciudad de Ceuta, "para luchar contra la emigración ilegal y el terrorismo en el Estrecho de Gibraltar".

Un alto funcionario del Ministerio marroquí de Exteriores citado por la agencia oficial MAP dijo que "la isla que se encuentra en las aguas territoriales marroquíes, según la legislación de Marruecos que concierne el espacio marítimo, fue liberada en el año 1956 tras la salida del protectorado español de la zona del Norte, y en varias ocasiones Marruecos ha desplegado fuerzas cuando eso era necesario".

Distintas fuentes informaron que un barco de guerra marroquí y otro español se encontraban, al cierre de esta edición, frente a frente en las inmediaciones de la isla.

La nueva ministra de Exteriores, Ana Palacio, regresó apresuradamente de Bruselas a Madrid a última hora de ayer. La titular de la diplomacia española, que tomó posesión el pasado miércoles, se incorporó a su despacho para seguir de cerca el agravamiento de la crisis con el país vecino. Un gabinete de crisis, encabezado por Palacio, permanece en alerta a la espera de acontecimientos.