La Laguna
LO ÚLTIMO:
Dimite la ministra de Trabajo británica leer

La Catedral, patrimonio de todos

En un momento crucial para la recuperación de este
emblemático edificio, el consenso es unánime: hay
que eludir personalismos o protagonismos, el cierre
está justificado y es preciso que los técnicos trabajen
en un clima de máxima tranquilidad y sosiego.


14/jul/02 14:12 PM
Edición impresa
A partir de la medianoche del pasado día 30 de junio, la Santa Iglesia Catedral de La Laguna cerró sus puertas al culto y a toda actividad. El Obispado comunicaba la decisión el día anterior en una multitudinaria rueda de Prensa y aplacaba así los crecientes rumores sobre el posible mal estado de las estructuras y cubiertas, y la posible inseguridad del edificio religioso para las personas.Los cuatro contertulios que se dieron cita en la mesa del debate de
EL DÍA , conocedores muy cercanos y en distintas vertientes del emblemático templo, coincidieron en afirmar que el proceso para el diagnóstico de los problemas y la adopción de la medida "ha seguido el cauce normal y adecuado", y que "en ningún momento faltó el rigor informativo". El intercambio de impresiones entre la consejera insular de Cultura y Patrimonio, Dulce Xerach Pérez; el canónigo del Cabildo Catedral, José Siverio; el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, Alberto Darias Príncipe; y el arquitecto responsable del Plan Director del templo, José Miguel Márquez Zárate, refrescará a los lectores la memoria histórica y la secuencia de situaciones que han llevado al cierre del templo. Se asumió que ésto era lo más razonable para proceder a un apuntalamiento que permitiera agilizar la realización de nuevas catas y calas - hasta un centenar - por parte de científicos del instituto Eduardo Torroja, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Las pruebas - que durarán algo más de un año - aportarán los resultados técnicos definitivos a partir de los que se definirán las soluciones: restauración o la demolición parcial o total.
En este sentido, el arquitecto que ha profundizado hace varios años en los "entresijos" de la edificación con el despliegue de las cuatro fases del Plan Director (torre Norte, Hermanos Bencomo, Cuerpo Antiguo y Deán Palahí), entiende que "todos los esfuerzos deben volcarse a recuperar un patrimonio que ha sido el resultado del trabajo incesante de muchas generaciones. A la nuestra le toca este momento crucial y la Catedral, que es patrimonio de todos, debe salir adelante al margen de cualquier huella de personalismos o de colores políticos".
Alberto Darias lanza un mensaje diáfano y tajante: "¡Dejen trabajar tranquilos a técnicos y a gestores! Es necesario que dispongan de un voto de confianza, una tregua, para que la labor se desarrolle dentro de una atmósfera de sosiego". El catedrático es partidario de informar, "pero no continuamente o a destiempo, porque puede originar nociones indebidas y alarmas que no conducen a nada".

Haciendo historia

"Nos encontramos en un momento crucial y haciendo historia", comentó el historiador, quien también se mostró confiado en que el patrimonio mueble que guarda la Catedral quedará perfectamente protegido y localizado gracias al inventariado hoy existente. Dulce Pérez sostiene que la situación a partir del cierre facilita un estudio pormenorizado y sin restricciones de tiempo que permitirá un estudio más concienzudo desde el que determinar el mejor de los proyectos de cara al futuro: "De lo que se trata es de unir esfuerzos coordinadamente para no enfrentarnos precisamente a lo mismo dentro de quince o veinte años".
"No cabe duda de que estamos inmersos en un momento histórico - opina la consejera insular - y el Cabildo de Tenerife contribuirá para que se garantice el mejor resultado".
¿Por qué merece tanta atención este templo? José Siverio hizo hincapié en que "aparte de su arraigo y percepción en los fieles como obra, patrimonio y símbolo arquitectónico, la Catedral es la Iglesia del Obispo, de la Diócesis". El término cátedra (del griego asiento, silla o tribuna) nos puede dar una idea intrínseca del concepto de Catedral "y se podría decir que también la explicación teológica de los méritos de la misma, desde donde el obispo tiene su sede y su altar, el responsable de la Diócesis imparte su doctrina, la predicación, la enseñanza y los sacramentos".