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AZNAR podría anunciar un "plan de choque" sobre seguridad ciudadana

El presidente del Ejecutivo afronta hoy el "primer asalto" de un debate sobre el estado de la nación en el que podría exponer el conjunto de medidas para facilitar la expulsión o devolución de los inmigrantes que son reincidentes en la comisión de delitos.

AGENCIAS, Madrid
15/jul/02 2:17 AM
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El presidente del Gobierno, José María Aznar, podría anunciar durante el debate sobre el estado de la nación, que comienza hoy en el Congreso, un "plan de choque" sobre seguridad ciudadana, informaron ayer fuentes próximas al Ejecutivo.

En este conjunto de medidas se incluirían varias referidas a facilitar la expulsión o/y devolución de los inmigrantes que son reincidentes en la comisión de delitos menos graves.

El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, ya ha advertido en varias ocasiones que es "injusto y lamentable" que haya ciudades en las que hay inmigrantes detenidos más de cien veces y que no son expulsados porque están pendientes del proceso penal. Desde ese departamento se pidió ya el año pasado al ministerio Fiscal, y este lo aceptó, la agilización de los procesos de expulsión, según Rajoy.

Para proceder a la expulsión de un inmigrante que ha cometido un delito este debe estar penado con menos de seis años, el juez debe acceder a esa medida y el país de origen aceptar al acusado.

La agilización de ese procedimiento, que estaría incluido en el plan de choque sobre seguridad ciudadana, no supone, en principio, la reforma de la Ley de Extranjería, que fue anunciada a mediados de junio por el presidente del Gobierno. Neutralizar al rival Aznar acude este lunes a su penúltimo debate sobre el estado de la nación, que se presume tenso y largo, con el convencimiento de que tiene los compromisos cumplidos, aunque su golpe de efecto de remodelar el Gobierno en puertas de esta cita se ha visto empañado con la toma del islote Perejil por Marruecos. El Gobierno defenderá el crecimiento económico y destacará las mejoras en la lucha contra el terrorismo. Desde el PSOE se considera, en cambio, que el ecuador de la legislatura y el debate coinciden con el final del ciclo político del PP y que la remodelación ministerial no ha servido para borrar la imagen de "ineficacia, prepotencia y soberbia" del Ejecutivo.
El PSOE exigirá que Aznar se reúna con los sindicatos antes del 31 de julio. Por su parte, IU planteará al Gobierno que retire el decreto de reforma del sistema de protección al desempleo.
El jefe del Ejecutivo se enfrentará a una oposición crecida por la, a su juicio, exitosa huelga general del 20 de junio y a la ofensiva nacionalista para alcanzar un mayor autogobierno en Cataluña y País Vasco. La elección de tan veraniega fecha para el debate general obedecía a una razón velada: Aznar planeaba una crisis de Gobierno que empezó a diseñar con sigilo hace más de dos meses y con la que buscó desactivar los ataques de los socialistas a sus ministros más desacreditados.

La decisión surtió el efecto buscado, ya que el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, pensaba dedicar algunos de sus dardos más afilados a alguno de los cesantes, según reconocen en privado fuentes socialistas.

El éxito de la operación, sin embargo, se ha relativizado por "el inamistoso gesto" marroquí de invadir el islote Perejil. Un episodio que acaparará buena parte del debate, si bien no será motivo de controversia, ya que el PSOE se ha situado al lado del Gobierno y respalda sus iniciativas para superar la crisis.

El respaldo socialista, aunque más matizado, se repetirá en el caso del País Vasco. El jefe del Ejecutivo aún no se ha pronunciado sobre el aval del Parlamento de Vitoria al documento de autogobierno que, impulsado por el Gobierno de Juan José Ibarretxe, da un plazo de dos meses a la Administración central para elaborar un calendario de traspaso de todas las competencias pendientes de transferir. La respuesta de Aznar será rotunda y muy dura, anuncian fuentes de La Moncloa.