Sucesos

Condenada una ginecóloga de Valladolid a pagar 541 mil euros por imprudencia

La imputada asistió a un parto en una clínica privada que carecía de un cuadro médico de urgencias y donde se presentó con una luxación en el dedo pulgar. El niño sufrió una minusvalía del 99%, por ello estima la Audiencia la multa es ajustada.

EFE, Valladolid
16/jul/02 9:42 AM
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EFE, Valladolid

La Audiencia de Valladolid ha absuelto a una ginecóloga acusada de un delito de imprudencia profesional con resultado de lesiones, la ha condenado por una falta de imprudencia leve y ha mantenido una indemnización de cerca de 541 mil euros.

La Audiencia estima así parcialmente los recursos de apelación interpuestos por la procesada, M.J.C., y aseguradoras contra la sentencia del Juzgado de lo Penal 1 de Valladolid, que consideró a la médico autora de un delito de lesiones por imprudencia profesional e impuso la pena de un año de cárcel, además de indemnización.

Los hechos por los que se celebró la vista en el Juzgado de lo Penal ocurrieron el 8 de abril de 1998, fecha en la que una mujer que entonces tenía 35 años ingresó en un sanatorio de Valladolid, donde dio a luz tras ser atendida por la procesada, quien en sea fecha sufría una luxación del dedo pulgar.

Las secuelas del niño, que nació mediante cesárea tras la utilización en tres ocasiones de forceps, se derivan de la encepalopatía hipóxico - isquémica sufrida a causa del sufrimiento fetal que tuvo en el transcurso del parto, que evolucionó a un síndrome de West.

Durante el parto

La Audiencia considera que el sufrimiento fetal que determinó las lesiones del niño "se produjo en el transcurso del parto, debido a la duración de éste", según la valoración de la prueba que realizó la juez de lo Penal y que asume la Audiencia.

Basa su decisión de mantener la indemnización que decidió el Juzgado de lo Penal en que las secuelas son "de tal entidad" que la Audiencia considera "adecuada" la cantidad de 90 millones de pesetas concedida y cita, entre otros argumentos, el grado del 99 por ciento de minusvalía reconocido al menor por la Consejería de Sanidad.

La resolución judicial, que matiza que no afectó a la ginecóloga la lesión del pulgar, observa negligencia penal leve en la actuación de la acusada en el transcurso al menos 20 minutos durante el periodo expulsivo del feto.

"No debió olvidar que se hallaba en un sanatorio privado, con una carencia de cuadro médico de urgencias" (anestesista, ayudante, pediatra), de los que no podría disponer de inmediato en el caso de considerarlo necesario para concluir un parto que empezaba a alargarse con la aparición de complicaciones.

"En ese momento debió proceder a dar órdenes de aviso al anestesista" y a los demás profesionales, mientras intentaba la utilización de forceps, resume la resolución judicial.

El Juzgado había impuesto la pena de un año de prisión e inhabilitación para el ejercicio de su profesión en ese periodo, el pago de una indemnización a los padres del bebé de 176.000 pesetas por días de hospitalización del menor y 90 millones de pesetas por las secuelas.

El fallo de la Audiencia sobre los recursos de apelación revoca la sentencia del Juzgado de lo Penal 1 de Valladolid en el sentido de absolver a la procesada por el delito de imprudencia profesional con el resultado de lesiones del que venía siendo acusada. En su lugar, la condena como autora de "una falta de imprudencia leve de lesiones" a la pena de 30 días de multa, con una cuota diaria de 48 euros (unas 240 mil pesetas), y mantiene la sentencia de instancia en el apartado de las indemnizaciones.