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Marruecos descarta una guerra y exige la retirada inmediata de las tropas españolas

El ministro de Asuntos Exteriores, Mohamed Benaissa, rechaza desde París las garantías exigidas por Madrid a Rabat de no volver a ocupar el islote de Perejil.

20/jul/02 2:32 AM
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Contactos Powell-Palacio

La ministra española de Exteriores, Ana Palacio, y el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, mantienen conversaciones para solucionar la crisis con la vuelta al "statu quo" anterior al 11 de julio. Las conversaciones se enmarcan en el propósito de Powell de facilitar entre los gobiernos de España y Marruecos la vuelta de Perejil a la situación anterior al desembarco, hace una semana, de un grupo de soldados marroquíes. En Washington también se informó oficialmente de los contactos de Powell con la ministra española y Richard Boucher, portavoz del Departamento de Estado, expresó su "esperanza de que se alcance una solución en estas cuestiones sobre la base de lo que hemos venido hablando, que es el retorno al statu quo".

COLPISA, París

El ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Mohamed Benaissa, descartó ayer una guerra por la crisis del islote de Perejil, cuya recuperación por tropas españolas había sido considerado un "casus belli" por Rabat. El jefe de la diplomacia alauí exigió la retirada "inmediata y sin condiciones" del destacamento de la Legión y, por tanto, rechazó las garantías exigidas por Madrid a Marruecos de no volver a ocupar la controvertida roca.

Benaissa realizó estas declaraciones en París, donde inició una ofensiva diplomática para la internacionalización del conflicto.

"Para nosotros la guerra está excluida. Marruecos no tiene ninguna intención de desarrollar una acción contra España. Pero si somos invadidos, nos movilizaremos para defendernos", proclamó en un descarte expreso de la escalada militar. No obstante, reiteró la defensa de la soberanía de su país sobre el islote y enfatizó que Perejil "es parte integrante del territorio marroquí".

Matices

La exigencia de una retirada incondicional de las tropas españolas supone un desmentido a sus declaraciones la víspera. Entonces entreabrió la puerta a una solución rápida al dar a entender que Rabat no tenía la intención de regresar al islote tras su abandono por España. Pero ayer matizó que sus palabras "habían sido sacadas de su contexto".

Benaissa supeditó la apertura de negociaciones bilaterales a un regreso al "statu quo". "Una vez que las fuerzas españolas se hayan retirado de la isla, las discusiones podrán tener lugar entre las dos partes. Ninguna negociación ni ninguna discusión puede haber entre España y Marruecos antes de esa retirada completa. Para nosotros, la cuestión de la soberanía no está sometida a ninguna discusión y no puede concernir a ningún estado extranjero".

La petición española de que Rabat garantice que no volverá a enviar tropas fue rechazada de manera tajante. "Marruecos exige garantías porque está en su casa. El islote está ocupado. No corresponde a España pedir garantías. Es una solicitud imposible", zanjó.

Ceuta y Melilla

El ministro marroquí planteó que "tarde o temprano" Madrid y Rabat deberán abordar la cuestión del contencioso histórico de Ceuta y Melilla y las islas vecinas a estas dos ciudades autónomas.

Desde su punto de vista, el Tratado "de ocupación" de estos enclaves "puede ser revisado". "En mi país hay una presión para que el territorio sea reunificado".