Tenerife

¿Qué va a pasar con la Jefatura de Tropas de Tenerife?


21/jul/02 12:05 PM
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NOS LLUEVEN LAS DESAZONES. Cuando aún no han escampado las intranquilidades insulares de la inmigración descontrolada, del paro o del empleo en precario, de algunas inflexiones turísticas, de la economía sumergida, de la inseguridad ciudadana, de las delincuencias más o menos organizadas, de las deficientes prestaciones sanitarias y sociales... ¿hemos de vislumbrar como otro nubarrón preocupante el de la defensa?

También en este crucial asunto, salvada la discreción que sea menester, nos gustaría recibir cumplidos datos para facilitarlos a la ciudadanía isleña y saber todos a qué atenernos. Escribimos de documentaciones, fidedignas y escuetas, al estilo castrense. Por lo tanto, sin aderezos superfluos, susceptibles de dar pábulo a sobresaltos injustificados o tremendistas, ni a conjeturas falsamente apaciguadoras.

Y vamos al meollo defensivo de Tenerife. De nuestro Archipiélago Atlántico. Tema siempre fundamental y que recobra mayor actualidad y estrictas revisiones, sobre todo después de la inaudita e inaceptable invasión marroquí del islote Perejil. Seguimos preguntándonos: ¿pulso de prepotencia descarada? ¿Inicio de escaladas de agresividad programadas por un monarca y una corte tan alejados de practicar el diálogo con España como de darles el oxígeno democrático y de los derechos humanos al pueblo vecino?

A PREGUNTAS DEL DIPUTADO tinerfeño Luis Mardones, el ministro competente declaraba el miércoles pasado que
"el Gobierno, desde el primer momento, reforzó y activó los mecanismos para la defensa de Canarias en la misma medida que Ceuta, Melilla y los peñones".

El general jefe de Estado Mayor del Mando de Canarias, al día siguiente, afirmaba en La Laguna que la guarnición permanente que mantiene aquí el Ejército es "suficiente para garantizar la seguridad en las Islas".

No nos atreveríamos, ni de lejos, a cuestionar las palabras de Federico Trillo en la Cámara Baja. Ni tampoco las del jefe militar Miguel Ángel Gómez en el Ayuntamiento de Aguere. Tenemos que aceptarlas y concederles la credibilidad que merecen. Hoy por hoy. Según lo sucedido hasta ahora.

SIN EMBARGO, A EL DÍA nos han llegado rumores, de alguna consistencia, que demandan clarificaciones.Y es probable que meditadas e inmediatas medidas de rectificación. De remedio, por razonable y razonado, inaplazable.

¿Es cierto que, entre el 1 de diciembre y el 1 de enero próximos, se quieren reducir las unidades de nuestras Fuerzas Armadas, en concreto mediante el traslado de los Batallones de guarnición ahora en San Miguel de La Palma y en Lanzarote?

Si culmina el Gabinete del presidente Aznar tamaño despropósito defensivo, la presencia operativa militar quedará mermada en otras dos Islas, aparte de la mengua que ya experimentan en La Gomera y El Hierro. ¿O estamos equivocados, con cifras en la mano?

Por otra parte, a través del eufemismo de «concentración del mando», parece que quieren que desaparezca la Jefatura de Tropas de Santa Cruz de Tenerife. A ésta se le encomendarían misiones de subinspección y de apoyo, bajo la responsabilidad de un general de Brigada, ya no de División. Mientras la de Las Palmas asumiría el nombre y las funciones de Jefatura de Tropas de Canarias.

Y A PARTIR DE AHÍ NOS OBLIGAN a presentir otro despojo "regional" intolerable. Que nos afecta al acervo histórico, al rango de la personalidad tinerfeña y al derecho a la defensa de Nivaria. De las Islas Occidentales. Al fuero y al huevo isleños. Así que nunca querríamos que nuestro inequívoco y respetuoso ruego de reconsideración fuera desatendido. Caso de que, efectivamente, nos hallemos ante algo más que rumorologías. ¿Qué hay de cierto?

Debemos de advertir al ministro Trillo y al Gabinete del PP en su conjunto que con el simple énfasis en la «funcionalidad», esquema tal vez lúcido para el ámbito y las mentalidades peninsulares y del continente, no se preservan ni defienden nuestras singularidades «territoriales». Aquí y ahora. Debidamente.

De imponernos las consecuencias de tal desajuste ministerial, sepan que las temeremos más que a una lancha de moros... y tendrán que evitarlas los representantes tinerfeños en las Cortes Generales y en esta Comunidad. A tiempo.