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ANTONIO MACHADO CARRILLOBIÓLOGO

"La sobredosis de turismo es peligrosa"

Después de años "peleando" por la naturaleza de Canarias, este experto en temas medioambientales, que participó en la redacción de varias leyes, esboza un futuro más bien gris de la primera actividad económica del Archipiélago.

GLADYS PAGÉS, S/C de Tenerife
21/jul/02 2:36 AM
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Antonio Machado Carrillo dice ser un "biólogo multiusos" y se resiste a que le reconozcan de otra manera, pese a su directa participación en la redacción de leyes que han marcado un antes y un después en el uso, gestión y conservación del territorio del Archipiélago. Sencillo, sereno e interesante son algunos de los calificativos apropiados para este experto en materias tan dispares como el turismo y los escarabajos. Lo cierto es que ha retomado con ímpetu el estudio de los "gorgojos" por el desencanto que le produjo asistir al asalto del paraíso por una fagocitante actividad turística.

En una hora de conversación en un céntrico café de La Laguna, donde perfilaba el contenido de un guión para un documental, Antonio Machado esbozó un futuro pesimista para la sociedad y la economía de este Archipiélago como penitencia por su dependencia. El currículo y experiencia acumuladas por este biólogo dan qué pensar. Puede estar en lo cierto.

- ¿Qué hace Antonio Machado ahora?

- Soy un biólogo multiusos. Trabajo como consultor por libre por lo que suelo hacer cosas fuera de aquí, para gobiernos extranjeros o la Unión Europea. Últimamente realizo más trabajo aquí porque me apetece estar más tiempo en las Islas. También soy profesor simbólico de la Universidad de La Laguna; o sea, soy profesor asociado. Doy dos cursos, sobre ecología de Canarias y conservación de la naturaleza, a los estudiantes de la diplomatura de Turismo, que hay que pintarla de verde un poquito. Ahora bien, lo que me gusta y hago a título privado es estudiar los escarabajos. He estado muchos años peleando por la naturaleza y ya tengo ganas de disfrutarla sin tantas peleas. A uno se le van los años y hay muchísimos bichos que estudiar.

Asesor de política ambiental

- ¿Esto le permite quizá cierta independencia?

- Yo he estado vinculado. Fui el primer funcionario del Instituto de Conservación de la Naturaleza (Icona). Veamos, acabé la carrera en 1975 y empecé a dar clases de Ecología en la Universidad. Simultáneamente comencé a trabajar en el Icona, etapa en la que fui director del Teide y ya empecé a recibir encargos de sitios como Mozambique. En esa época me nombraron miembro del consejo de la Unión Mundial de la Naturaleza (UICN) en Australia, cargo que repetí a los tres años en representación de Europa. Luego fui asesor de política ambiental en La Moncloa, con Felipe González, y a continuación en el Gobierno de Canarias con varios presidentes, con Fernando Fernández, Lorenzo Olarte y Jerónimo Saavedra. En esa etapa me eligieron presidente del Centro Europeo para la Conservación de la Naturaleza (ECNC).

- ¿Cuáles fueron los resultados de su etapa de asesor para el Gobierno Canario?

- Pues un par de leyes, como la Ley de Impacto Ecológico y la de Símbolos de Canarias, así como uno de los anteproyectos de la Ley de Áreas Protegidas. La verdad es que tiendo a ver más lo que quedó en el tintero, aunque haya resultados netos que, por otro lado, son muy lentos. La misma Ley de Áreas Protegidas tuvo que entrar tres veces en el Parlamento y se le cambiaron aspectos. Ahora mismo, la Ley de Biodiversidad que preparé está en fase de poda; le están quitando cosas, como un instituto.

- ¿Y qué han dado de sí esas leyes?

- Se ha caminado mucho y evidentemente la lucha de las dos últimas décadas del siglo anterior fue la de convencer de que teníamos un problema ambiental. El mensaje caló en la población, pero el reto actual es el de actuar y tomar medidas que, además, tardan en arrancar. El 40 por ciento del territorio está calificado de área protegida pero todavía queda la gestión.

- Parece que no está especialmente satisfecho de los resultados.

- Mire usted, en un libro que escribí sobre turismo hablaba de poner freno cuando Canarias iba por 7 millones de turistas y ya vamos por 14. La gente acepta que hay razón en lo de poner un techo pero la inercia es tan fuerte que no hay acciones en contra. Dejé el Gobierno porque personalmente no me parecía serio cómo se gobierna, de una forma reactiva.

- Entonces, tendrá una visión más bien crítica de la moratoria turística que impulsó el actual Ejecutivo.

- La moratoria tuvo que aplicarse para redirigir el sector en un momento determinado. Ahora, poner en marcha una política de contención con las inercias que hay probablemente la deje desbordada. De todas maneras, hay políticas que inciden más como la fiscal o anticorrupción.

Dirigentes "ineptos"

- ¿Podría citar las inercias por su nombre?

- Pues las inercias son los flujos de dinero, las inversiones que se hacen, la "lavandería". Esto ha sido un centro de lavar dinero y eso no se para. Qué capacidad tiene un gobierno realmente de gestionar cuando los vectores que inciden son externos. Hay algunos, como sería una política anticorrupción, la mejora de la Administración, de su engranaje, desde los ayuntamientos que siguen funcionando mal. Si lo dirigentes son unos ineptos y persiguen intereses personales o de grupo todo se deteriora. Eso es lo que llamo corrupción del sistema.

- ¿Cuál será el techo de la actividad turística?

- Está cuantificado desde hace años. Tenerife y Gran Canaria lo han sobrepasado ya. Lo que me inquieta es que el problema real vendrá por la sociedad canaria. ¿Cómo quedará?. Yo al pueblo canario lo acuso de torpe, ha vendido lo que tenía hasta quedarle un 9 por ciento de suelo útil. Esto es lo que quedará a los nuevos canarios y ahora el Gobierno vende desarrollo sostenible. Mire usted, eso es una falacia y un camelo. La sostenibilidad de Canarias se perdió probablemente a principios de siglo.

- ¿Cree que tarde o temprano habrá una recesión?

- Esto está próximo a agotarse y no va a ser grato. No ha habido una actitud previsora y mucho es irrecuperable, ya sea espacios, plantas o animales. En Gran canaria queda un uno por ciento de la laurisilva que hubo. Esta es nuestra realidad y lo que no se entiende es que si antes pudo haber una excusa de ignorancia ya no la hay.

Charlas con mensaje

- Entonces, ¿usted ha decidido retomar la investigación de los escarabajos porque siente haber fracasado en su lucha por la conservación de la naturaleza y la ocupación equilibrada del suelo?

- No es eso precisamente. Soy muy crítico conmigo y tengo una profunda conciencia de que soy minoría, que estos cambios no van a llegar por decirlo, porque dicho está, sino por reacción a cosas crudas. En lo único que mantengo cierta esperanza es en la cultura y en la educación, de ahí que de charlas por todos lados y haya intentado regresar a la Facultad de Biología para dar clases y formar biólogos profesionales, aunque no lo co "Soy un desencantado" - Una tarea difícil, a la vista de cómo ha expuesto la realidad. - Mire, necesito llenarme de algo grato. La realidad me hace sentir desencanto. Soy un desencantado y aunque me digan: ¡pero hombre, mira todo lo que se ha hecho! y a pesar de que Canarias sea puntera en conservación de la naturaleza, siempre veo todo lo que está por hacer. Amo a esta tierra, lo malo es que aquí le cuesta a uno estar. Por mi talante, cuando salgo a la calle suelo buscar la parte bella. En el mismo barranco de El Cercado, a tan solo tres minutos de Santa Cruz, te sientes como en barranco perdido de La Gomera. - ¿Teme que el turismo penetre en esos lugares? - En un artículo de "News Week", dedicado al turismo, se dice que es la industria puntera en el mundo y que dentro de esta lo que más avanza es el ecoturismo. En el artículo se cuestionaba si el planeta podría resistir el éxito del ecoturismo, porque supone llegar a los últimos rincones que no se han tocado. Entonces, habrá que hacer una clasificación de los destinos en peligro de extinción porque el turismo es una auténtica plaga. Lo cierto es que no estoy en contra el turismo, sino de cualquier exceso. La sobredosis de turismo es peligrosa. Dígame, ¿cómo se desengancha una economía del turismo? A ver quién lo inventa. No quiero ser agorero pero probablemente esto tenga un desenganche traumático para nuestra sociedad. - Hábleme de su investigación. ¿Qué escarabajos estudia ahora? - Estudio bichitos desde los 17 años. Antes cogía de todo pero ahora me he especializado en escarabajos. Mi tesis la hice sobre una familia de escarabajos de suelo, de la que resultó un libro de setecientas páginas, y en la actualidad analizo un grupito de gorgojos que viven en Canarias, Madeira y Azores, denominado "laparocerus". Los misterios de los "laparocerus" - ¿Qué tienen de interesante estos gorgojos? - Primero es que son endémicos. He encontrado ya como diez o doce especies nuevas, aunque puede que haya 120 especies, todavía no lo sé. Antes se salía a buscarlos de día y precisamente durante el día se entierran, de ahí que se encontraran muy pocos. Nadie los ha investigado por su rareza pero como me gustan los huesos duros decidí estudiarlos. He recogido unos once mil ejemplares. - ¿A usted se debe la investigación del largarto de El Hierro? - Los estudié en su día y luego le pusieron mi nombre. Se ha podido recuperar aunque tarde. Hay cosas que caminan pero lentas. El centro de cría que planteé en aquella época tardó diez años hasta que por fin se hizo. ¡Diez años! Mi mujer dice que tengo el mal de Casandra, que iba por delante de todo por lo que siempre estaba fuera de juego. Yo tengo esa sensación.
ANTONIO MACHADO CARRILLOBIÓLOGO