Santa Cruz de Tenerife

Al ritmo de las terrazas

El verano es una época ideal para salir con los amigos, escuchar la música de moda o animarse a bailar con sus acordes, y si puede ser al aire libre, mucho mejor. Para eso nacieron los locales de ocio propios del estío.

22/jul/02 2:38 AM
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El necesario equilibrio

Conciliar los derechos a la diversión y al descanso suele ser una tarea complicada. De hecho, un grupo de habitantes de la zona en la que están ubicadas las terrazas han protestado por los niveles de ruido, pese a las mediciones previas del nivel de decibelios, y las molestias que, como es lógico, les ocasiona el gran movimiento de personas y vehículos que soportan, sobre todo los fines de semana. Desde las instituciones se propugna el equilibrio de intereses y un acercamiento entre las posturas de vecinos, empresarios de los centros de ocio y usuarios que buscan diversión.

EL DÍA, Santa Cruz de Tenerife

Las terrazas de verano se pusieron de moda en la capital en una época más o menos reciente como repuesta a la demanda de ocio y diversión de una buena parte de la sociedad de Santa Cruz, sobre todo de los jóvenes, durante el estío cuando desciende el número de estudiantes universitarios en la Isla y decae la oferta en La Laguna.

Las terrazas han estado ubicadas en distintas zonas de la ciudad y su cantidad ha variado cada temporada, aunque últimamente parecen haber encontrado su sitio en los aledaños del Parque Marítimo. Allí se ubican los tres recintos destinados este año al efecto, con un perímetro global de unos 3 mil metros cuadrados y que tendrán las puertas abiertas hasta el 30 de septiembre. Sus nombres son especialmente atractivos: Jardines del SAT, Terraza Twist y Hit Sketch. El horario de apertura es de las 23:00 horas y la marcha se prolonga los jueves hasta las 04:00 horas, y el viernes y el sábado hasta las 05:30 horas.

Hace tres semanas fueron inauguradas oficialmente y a la novedad del primer día han seguido auténticos llenazos. Miles de personas se acercan a los lugares de ocio para bailar al ritmo desenfrenado de la música más novedosa. Antes, eso sí, muchos practican el "botellón".

Y es que no todo en relación a las terrazas es positivo e idílico, también hay una parte menos buena. Fundamentalmente, la del tráfico, muy intenso en horas de madrugada de jueves a sábado en las zonas cercanas al lugar de esparcimiento. Ello unido a esa costumbre de moda, hacer "botellón" antes de entrar en la terraza por una cuestión básicamente de ahorro, se convierte en un cóctel auténticamente explosivo.

Conducir y beber no son verbos que se deban conjugar juntos, pero hay personas que lo hacen de forma habitual. En una zona con tanta concentración de gente suele haber, además, riñas y peleas, casi siempre relacionadas con el consumo de alcohol o drogas. Las Fuerzas de Seguridad, tanto del Estado como municipales, han impuesto dispositivos especiales para luchar contra estos problemas. Los funcionarios trabajan con ahínco para encauzar a las masas, tanto en el sentido literal como en el figurado. Son los "malos de la película", pero hay tiempo para todo: es sano divertirse y olvidar las tensiones de una semana cargada de trabajo o estudios, pero también regresar tranquilo a casa a la hora que uno quiera "recogerse".