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España exigirá que el Archipiélago quede al margen de la nueva PAC

El titular del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) expresó ayer en Tenerife su confianza en que la propuesta de reforma de la política agrícola común incluya medidas específicas para las Islas y, en consecuencia, "no se reduzcan las ayudas" al sector agropecuario.

EL DÍA, S/C de Tenerife
23/jul/02 2:38 AM
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"El Gobierno español va a pedir que se excluya de la nueva política agrícola común (PAC) a las regiones ultraperiféricas". Así lo aseguró ayer, en rueda de Prensa, el ministro Arias Cañete, que opinó que el hecho de que la propuesta política redactada por el comisario Franz Fischler no haga ninguna mención al trato singular de que son acreedoras las regiones ultraperiféricas obedece "más a un olvido que a una decisión premeditada".

Arias Cañete insistió en que el Gobierno Central confía en lograr que la "modulación dinámica" no se aplique en Canarias, a través de la fórmula de la "discriminación positiva. Ahora bien, informó de que, según los primeros cálculos del MAPA, de aplicarse la reforma de la PAC sin respetar las singularidades de las regiones ultraperiféricas, Canarias perdería 37.400.000 euros en siete años. El recorte de ayudas en el primer año de aplicación de la nueva PAC sería de casi 19 millones de euros", señaló. El ministro, que dijo que su Departamento "está a la espera de que la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias remita su evaluación del coste que tendría la reforma de la PAC para el campo isleño", explicó que este cálculo parte de la base de que el Archipiélago recibe en estos momentos 187 millones de euros en concepto de ayudas europeas y Bruselas plantea una modulación dinámica de las ayudas, dentro de la que se enmarca la reducción de un 3% de los pagos directos, a partir de 2004, hasta alcanzar el 20% en siete años. Arias Cañete reiteró que España tampoco aceptará la propuesta de Fischler de "desacoplar" las ayudas agrícolas de la producción (establecer una prima fija a la renta, basada en referencias históricas). Explicó que el Gobierno español rechaza las ayudas "desacopladas" de la producción, porque provocará que los agricultores abandonen los cultivos que más mano de obra generan y se dediquen a aquellos que requieren menos gastos para obtener más beneficios de las ayudas. Y en el caso de cultivos concretos de las regiones ultraperiféricas, que "operan en el margen de la rentabilidad, equivaldría a sacarlos del mercado", apostilló.

"Revolución"

El ministro subrayó que, aunque durante el primer debate oficial sobre la propuesta de Fischler España fue el único país que mencionó la necesidad de que se de un trato especial a las Islas, como determina el artículo 299.2 del Tratado de la Unión, Francia y Portugal comparten y apoyan plenamente esta tesis. Italia y Grecia también han expresado su rechazo a un recorte de las ayudas directas.

Miguel Arias Cañete, que garantizó que España defenderá el mantenimiento del actual nivel de ayudas del campo isleño, con una especial mención al plátano y al tomate, dijo que a nivel comunitario "el impacto de esta reforma es tan grande que más bien cabe hablar de revolución". Señaló que había aceptado la invitación de la presidenta del PP de Tenerife, Cristina Tavío, de visitar la Isla y reunirse con "todos los subsectores" no sólo por la posibilidadad que le brindaba de dar información de primera mano sobre los proyectos del MAPA de interés para el Archipiélago, sino para lanzar un "mensaje de tranquilidad" sobre la repercusión que tendrán la reforma de la PAC y la negociación de los aspectos agrícolas del Acuerdo de Asociación con Marruecos.