Criterios
COMENTARIO ECONÓMICO MANUEL PORTELA

Marruecos


23/jul/02 21:04 PM
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MENOS MAL QUE LA AGENDA de diálogo entre Marruecos y España cuenta con la diplomacia secreta para tratar los asuntos delicados. Todo el mundo supone, y repite monótonamente, que ambos países "están condenados a entenderse". Puede que así deba de ser, pero no tiene porqué serlo. Todo depende de cómo se identifiquen y valoren los intereses españoles en el Magreb. España depende económicamente muy poco de Marruecos. El desequilibrio entre ambas economías es tan grande (1 a 13 en términos de PIB per cápita) que, para que el "entendimiento" fuese rentable para las dos partes, tendría que basarse en mayores cesiones de la parte rica que las que pudiera hacer la parte pobre. Ahí están como ejemplo los mecanismos empleados en casos parecidos, la asociación de libre comercio entre los EEUU y México o la ampliación de la UE: ayudas públicas, inversiones privadas y desarme arancelario.

Los tres conflictos económicos que Marruecos y España mantienen vivos desde hace años (la pesca, la exportación de productos hortofrutícolas y la inmigración ilegal) han sido gestionados de una forma tal que no han hecho más que empeorar en los dos últimos años. Los pescadores españoles cobran de los fondos europeos pero el mismo pescado sigue llegando a nuestras lonjas, la ampliación solicitada del cupo marroquí de exportaciones de tomates no ha sido avalada por España ante la UE porque perjudica directamente a la producción agrícola temprana española y la política de extranjería española para cubrir la demanda de trabajo de baja cualificación ha decidido favorecer más la llegada de inmigrantes latinoamericanos.
COMENTARIO ECONÓMICO MANUEL PORTELA