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E. DOMÍNGUEZ

La "panza de burro" y las fiestas realejeras


24/jul/02 18:27 PM
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LA "PANZA DE BURRO" parece no querer dejar salir el sol en este mes de julio que se nos va. Y las condiciones meteorológicas tampoco tienden a mejorar las temperaturas, ya que estos últimos días las ligeras lloviznas, aunque de paso, nos hacen pensar que el verano ha cambiado de estación.

Pero, en fin, nunca llueve a gusto de todos, y lo que sí es verdad es que aquí, en el Norte o Valle de La Orotava, las temperaturas son suaves y no molestan. Por lo menos, no hacen sudar la camisa.

Por la zona de la costa, como puede ser El Socorro, ya ondea de manera permanente la "bandera azul" que por tercer año consecutivo nos compromete a todos a cuidar de este singular lugar realejero. Por lo demás, las cristalinas aguas son también importantes, y debido a ello, la U.E. no ha dudado nuevamente en conceder este "galardón" para la playa de El Socorro.

En cuanto a fiestas, ya sabemos que Los Realejos es un pueblo muy festero, y creo que sobrepasan las ochenta las celebraciones que aquí se celebran, aunque ya hay barrios que dicen que no pueden soportar tanto "saqueo" de dinero. Por ejemplo, en Palo Blanco se quejaba una señora que comentaba que para el año 2003 iba a ser muy difícil celebrar sus tradicionales fiestas, ya que no hay "personal" dispuesto a comprometerse. Sin embargo, al final y tras la euforia, alguno intentará no dejar perder la tradición. Y creo que esta mujer tenía razón, cuando decía que "este tren" es imposible de aguantar por mucha devoción que se tenga por mantener las tradiciones por estos lugares. La carestía de la vida, la falta de trabajo, los impuestos y un largo etcétera dificultan en gran medida que este acelerón festivo continúe. De manera que habrá que buscar otras alternativas. Disminuir el número de actos y días, que si bien antiguamente eran tres, ahora se remontan hasta en ocho días. Y si hacemos números para que en cada uno de ellos poder celebrar algún que otro acto, la cuantía se eleva a unos ocho millones, lo dijo porque también en mi barrio, cuando celebramos un programa modesto, alcanza la cifra de "cinco kilos". Cantidad muy difícil de recuperar, pero el problema existente es que cada comisión quiere superar a la pasada, y si nos llevamos de caprichos, las fiestas tradicionales irán poco a poco desapareciendo parcialmente, porque este ritmo es insoportable de sostener, y ya sabemos que los Ayuntamientos tampoco pueden apoyarlas económicamente. Y menos en Los Realejos, pues los presupuestos municipales no alcanzarían para garantizarlas y el municipio tiene otras necesidades más importantes que cubrir.

Soy de los que siempre han defendido las tradiciones, y seguiré haciéndolo, pero no por ello, dejo de reconocer que nos estamos "pasando". Hay veces que la "avaricia rompe el saco" y este problema requiere un estudio serio y ceñirse cada comisión a sus presupuestos sin hacer demasiados "castillos en el aire", pues ya sabemos lo mucho que tiene que trabajar y comprometer tanto a vecinos como a firmas comerciales para obtener ayudas económicas, y por supuesto que llegará el día en que se tendrá que cerrar "el grifo" y esto lo digo conociendo el problema de cerca. Pero si existe buena voluntad y bajamos más moderadamente las formas, es posible mantenerlas, si no es así, piensen que las fiestas tienden a ir disminuyendo. Pues no son 20 ó 30, les hablo de unas ochenta. Y evidentemente, esto se pone cuesta arriba.

E. DOMÍNGUEZ