Nacional

Conde ingresa en prisión tras condenarle el Supremo a 20 años en el "caso Banesto"

El tribunal incrementa de forma sensible las penas impuestas por la Audiencia Nacional y fija en seis el número final de condenados. Los magistrados sancionan a los antiguos gestores del Español de Crédito por el uso de artificios contables para ocultar su verdadera situación.

COLPISA, Madrid
30/jul/02 3:04 AM
Edición impresa

Mario Conde ingresó ayer en la cárcel madrileña de Alcalá-Meco para empezar a cumplir los 20 años y 2 meses de prisión que le ha impuesto el Tribunal Supremo por sus responsabilidades penales en el llamado "caso Banesto", tras doblar la condena impuesta en marzo de 2000 por la Audiencia Nacional, cuya sentencia ha sido ampliada.

Ocho años y medio después de la intervención del Español de Crédito por parte del Banco de España, en lo que supuso uno de los grandes escándalos de las finanzas nacionales, el ex presidente de la entidad crediticia y otros cinco antiguos colaboradores suyos deberán purgar ahora sus culpas entre rejas.

Los magistrados de la Sala Segunda del alto tribunal no solo han elevado las sanciones impuestas en el primer fallo de este prolijo proceso iniciado en noviembre de 1994, sino que han incluido a dos nuevos condenados que fueron absueltos entonces: Enrique Lasarte, ex consejero delegado del banco (que recibe ahora 4 años de prisión), y el financiero francés Jacques Hachuel (4 años). Junto a ellos aparecen Arturo Romaní (13 años y 8 meses), ex vicepresidente, y Fernando Garro (6 meses), ex director general -los dos únicos que no han visto alteradas sus penas-, además de Rafael Pérez Escolar (9 años y 8 meses), ex consejero.

Cuatro de los condenados ingresaron ayer mismo por la tarde en distintos centros penitenciarios tras presentarse de forma voluntaria en la Audiencia Nacional, órgano encargado de ejecutar el fallo. Conde y Lasarte eligieron la conocida cárcel de Alcalá-Meco, donde el ex banquero ya pasó año y medio tras la sentencia del "caso Argentia Trust". En la enfermería de la misma prisión quedó instalado Pérez Escolar, quien dada su avanzada edad (75 años) y las dolencias que padece (sobre todo, cardíacas) podría quedar en libertad condicional a corto plazo.

Romaní fue a Soto del Real tras preferir de forma expresa un centro distinto al de Conde. Mientras, la Policía busca a Garro y a Hachuel (quien vive en París y también tiene más de 70 años, edad que podría reducir sensiblemente su estancia en prisión) para que empiecen a cumplir ya la sentencia.