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El equipo de Trasplante Hepático pide refuerzos al aumentar las donaciones

Este programa quirúrgico de La Candelaria podría cerrar el año con unos 40 trasplantes, de los que 25 han sido realizados entre enero y julio, casi la misma cifra que el total del año 2000. El ritmo de trabajo es "terrible", dijo a EL DÍA el jefe de Servicio de Aparato Digestivo.

EL DÍA, S/C de Tenerife
30/jul/02 3:05 AM
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El Programa Regional de Trasplante Hepático, en marcha desde hace seis años en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, atraviesa por "problemas de crecimiento", tal y como explicó a EL DÍA el jefe de Servicio de Aparato Digestivo, Juan Francisco Avilés Ruiz, debido a que el equipo médico está dimensionado para la realización de unas 20 intervenciones al año y por el aumento de las donaciones de hígado podría cerrarse el actual con unas 40.

La necesidad de reforzar la plantilla con nuevos profesionales ha sido puesta en conocimiento de la Gerencia del hospital, indicó Avilés Ruiz, que no ocultó sus deseos de poder contar con más personas porque el ritmo de trabajo, dijo, es "terrible".

La actividad quirúrgica de un programa de estas características puede adquirir una velocidad frenética en determinadas situaciones. Esto explica que se lleguen a concentrar varios trasplantes de hígado en períodos cortos de tiempo, como sucedió la segunda semana de este mes, en la que se practicaron un total de tres. De hecho, unos catorce pacientes provenientes de este programa permanecían hospitalizados en La Candelaria días después de los tres trasplantes citados, por reingreso o post - operatorio.

Se trata, matizó el especialista, de "una acción médica muy compleja", que desde su inicio en el centro sanitario tinerfeño arroja "buenos resultados, equiparables a los de cualquier hospital del país y del mundo, porque España se ha convertido en una potencia mundial", precisó.

Cirugía competitiva

Añadió que los trasplantes son procedimientos "agresivos y competitivos", puesto que "la sociedad ha puesto en estos pacientes una cantidad enorme de recursos" para conseguir la curación.

Indicó que el esfuerzo al que están sometidos los médicos del equipo es "terrible", ya que deben combinar el trabajo diario - ya sea en consultas externas, operaciones, seguimiento de enfermos, sesiones clínicas - con esta actividad, asociada directamente a las donaciones de órganos.

El crecimiento de la actividad de este programa es significativo. En lo que va de año se han practicado ya 25 trasplantes hepáticos, más que todo el año 2000 y una cifra a punto de equipararse con la de 2001, que se cerró con 29 de estas intervenciones. "Todo depende de las donaciones, pero se puede prever que el año termine con unos cuarenta", barajó Avilés Ruiz, que consideró que el programa se ha "consolidado".

En este sentido, la plantilla se ha visto desbordada por un crecimiento acelerado de la actividad quirúrgica.

La cirrosis producida por infección del virus C y el alcoholismo representan el 70% de los causas por las que se indica el trasplante hepático en La Candelaria, mientras que el resto de los casos, un 30%, sufren hepatopatologías de índole metabólico, autoinmunes o hepatocarcinomas en las que es preciso sustituir el hígado dañado por otro de un donante compatible para la supervivencia del paciente.

Tratamientos paliativos

El especialista hizo hincapié en la necesidad de prevenir la aparición de la cirrosis por alcoholismo si las Administraciones públicas ejercieran campañas divulgativas de los riesgos de beber alcohol en exceso al igual que sucede con el tabaco. Aseguró que Canarias no sobresale en el contexto nacional en cuanto a incidencia de este problema, pero advirtió de la "perversión" asociada a la dependencia física y psicológica del alcohol, que provoca "malos tratos, bajas laborales, accidentes de tráfico", y sin embargo es una práctica que goza del consentimiento social. En cuanto a los tratamientos de la cirrosis hepática, indicó que "dado que la enfermedad no tiene curación, los tratamientos se aplican para frenar el elemento agresor".