Dinero y Trabajo

Bruselas rediseña el mapa de ayudas agrarias de cara a la ampliación al Este


EFE, Bruselas, Grecia
31/jul/02 3:06 AM
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La Comisión Europea destacó ayer el progreso de los países candidatos en 2001 para conseguir las ayudas comunitarias Sapard, cuyo fin es permitir a los agricultores adaptarse a los cambios que supondrá su ingreso en la Unión Europea (UE).

El Ejecutivo de la UE publicó un informe elaborado por la Dirección General de Agricultura sobre el programa especial para la adhesión en materia agrícola y de desarrollo rural (Sapard) correspondiente a 2001. El año pasado, la Comisión Europea autorizó a cinco países (Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania y Bulgaria) a que aplicaran dichas ayudas, resalta el informe. La República Checa, Eslovaquia y Polonia han conseguido esa autorización este año, con lo cual, de los países candidatos beneficiarios de los programas Sapard, sólo faltan por concederse los fondos para Hungría y Rumanía. El informe resalta que en 2001 "Hungría consolidó el trabajo necesario" para cumplir los requisitos de las ayudas de preadhesión.

Respecto a Rumanía, señala que "se recuperó del retraso" que tenía en años anteriores en la adaptación de sus estructuras agrícolas.

La Comisión Europea informa de que el año pasado los diez países beneficiarios de las ayudas Sapard establecieron comités de control de las ayudas preadhesión. Destaca que el "esfuerzo administrativo de estos países es fundamental dentro del contexto de la ampliación" y representa una "tarea prioritaria" para los candidatos de la Unión Europea.

España busca aliados

Los fondos Sapard son ayudas descentralizadas, que gestionan los países candidatos. Para conseguir esos fondos, cada país candidato debe definir un cuadro jurídico, aprobar un programa, resolver con la Unión Europea la financiación y acreditar a los organismos gestores de las ayudas.

Esas dotaciones van destinadas a mejoras estructurales en los sectores de transformación y comercialización, y para inversiones en las explotaciones agrarias y en las infraestructuras rurales.

Precisamente ayer, en Vuliagmenis (Grecia), el ministro de Agricultura de España, Miguel Arias Cañete, abogó por una política agrícola europea con criterios de cohesión social y urgió a que se cierre este capítulo de la ampliación a finales de año. Arias Cañete y su colega griego, Yorgos Dris, analizaron aspectos de la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) propuesta por la Comisión Europea, que, en opinión de ambos, requiere modificaciones para hacerla más equilibrada en beneficio de los países mediterráneos.