Santa Cruz de Tenerife
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Borrell niega en EEUU que Trump le propusiera construir un muro en el Sáhara leer

Se busca un modelo propio

El Ayuntamiento pondrá el próximo mes sobre la mesa un borrador para diseñar con los sectores implicados una imagen de la Capital centrada en sus atractivos culturales, el turismo rural y una oferta de calidad diversificada.

4/ago/02 3:22 AM
Edición impresa

La Capital no dispone de un modelo turístico propio, que la diferencie de la amplia oferta de productos con que la Isla de Tenerife obsequia al visitante. Falta una estrategia y una puesta en común de todos los sectores económicos con intereses en el desarrollo de la ciudad para empezar a perfilar un mercado donde vender sus atractivos. La tarea es ardua, porque tiene mucho que ofrecer: turismo rural en el Macizo de Anaga, convenciones en hoteles, sol todo el año, un casco histórico para pasear y una cada vez más consolidada agenda cultural, además del comercio tradicional.

El objetivo es alejarse de la imagen de destino de sol y playa que en las últimas décadas ha identificado al turismo canario, y apostar por un modelo sostenible, que se empezará a dibujar en septiembre, según anunció el concejal de Turismo, Emilio Atiénzar, quien agregó que el borrador del nuevo proyecto estará en manos de los diferentes sectores el próximo mes.

Todos los participantes en el debate de EL DÍA estuvieron de acuerdo en que es necesario centrar los esfuerzos en atraer a un visitante con un nivel adquisitivo alto, ajeno a los típicos paquetes vacacionales e interesado por la cultura y las tradiciones.

En la pasada Feria Internacional de Turismo, que se celebra en Madrid, se presentó el modelo Santa Cruz/La Laguna dentro de una campaña promocional que aúna los principales atractivos de cada una de las dos metrópolis. La idea, que se realiza en colaboración con la Sociedad de Promoción Exterior de Tenerife (SPET), pretende vender en el mismo paquete modernidad urbana, comercio y sol; junto con Patrimonio de la Humanidad, zona rural y folclore.

Atiénzar aclaró que aún es pronto para valorar si es una opción válida o con futuro, y reconoció que no impide que la Capital disponga de su propio diseño turístico.

El presidente del Centro de Iniciativas y Turismo, Miguel Ángel González Suárez, fue más categórico al sentenciar que es un proyecto sin futuro al ser ciudades que "van por caminos diferentes". Al respecto, destacó también las dificultades para acceder al casco histórico de la Ciudad de Aguere.

Santa Cruz, a su entender, debe esforzarse en tener su propio proyecto, que deberá andar parejo al desarrollo urbanístico de la ciudad, además de luchar contra la actual crisis económica internacional. Este segundo factor ha originado un descenso en las ganancias de los comercios (el visitante que gastaba en 1999 unos 120 euros en compras ahora sólo emplea 72 euros); la bajada de la ocupación hotelera (en torno a un 10 por ciento respecto al año pasado), así como la desaceleración en todos los ámbitos relacionados con el sector servicios.

No obstante, los intervinientes se mostraron optimistas respecto al futuro del turismo en la Capital, sin dejar de expresar cierto sarcasmo respecto a las expectativas de mejora de la ciudad.

Crisis versus expansión

Miguel Ángel González criticó la falta de una mayor intervención pública; el olvido del turismo rural; el desinterés por rescatar el escaso patrimonio cultural y una situación general que definió con el símil de un potaje con muy buenos ingredientes, pero que no dispone de cocinero.

Los hoteleros también han sentido el retroceso de la actividad económica, sin embargo, se muestran confiados en que el futuro depare un mercado diversificado, de ahí que se prevea un aumento de camas. En este sentido, el director del Hotel Taburiente, Germán Ortega, apostó por impulsar un modelo alejado de la oferta del Sur o Norte de la Isla.

El presidente de la Federación de Comerciantes (Fedeco), Luis de Miguel Bartolomé solicitó de la administración local una mayor implicación con el sector y echó en falta un impulso de las zonas aledañas al núcleo urbano. Auguró tiempos difíciles y advirtió de que algunos comerciantes hindús ya se van a trasladar a Barcelona ante el declive en la ciudad del comercio dirigido a los visitantes.