Tenerife
EDITORIAL

La calidad de los vuelos interinsulares y los visados


4/ago/02 12:05 PM
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ESTOS DÍAS, LA COMPAÑÍA "BINTER CANARIAS" pasaba de manos de "Iberia" a las de "Hesperia de Inversiones Aéreas", consorcio de empresarios de ambas provincias del Archipiélago. La operación, por un total de 54 millones de euros, casi 9 mil millones de pesetas, ha sido financiada a largo plazo por ocho entidades bancarias y los accionistas son la mitad tinerfeños y la otra mitad grancanarios.

Uno de los artífices y quizá el máximo promotor de la transacción, Rodolfo Núñez, ha realizado declaraciones esperanzadoras a EL DÍA. Desde una perspectiva, que el objetivo de la empresa "es obtener beneficios, como es lógico, pero en el caso de la nueva Binter está muy claro que el reto prioritario es prestar un buen servicio a la clientela".

De otra parte, la inmediata ampliación de enlaces, entre La Palma, Los Rodeos, Gando, Lanzarote y El Hierro, habla con hechos de esa prioridad en beneficio de los usuarios isleños y de los potenciales turistas, interesados en visitar la Isla Bonita.

TAMPOCO ABRIGAMOS DUDAS DE QUE EL COMPROMISO de la calidad será inalterable. Incluso progresivo. Las programaciones, más cercanas y ágiles; la alta cualificación del personal; el mantenimiento de la tecnología punta, el acceso a fuentes privilegiadas aeronáuticas... van a gozar de idénticas y hasta de mayores garantías que hasta ahora. Si ello fuera posible. Cuidado con eso.

En el transporte aéreo entre las Siete Islas, sin embargo, entendemos que queda pendiente algo, sustancial, que la Administración del Estado aún no ha clarificado. ¿Por qué?

¿Es cierto que, en julio de 1998, el Consejo de Ministros aprobó la declaración de "interés público" para once rutas aéreas interiores en el Archipiélago Canario?

¿Apareció tal acuerdo en el "BOE" del 28 de agosto de aquel año?

¿Y cómo es que, transcurrido todo un cuatrienio, no se ha abierto el consabido concurso público, en aras de la libre competencia? ¿Es decir, que tampoco existe hoy ninguna compañía adjudicataria, a la que librarle las subvenciones compensatorias ni, en consecuencia, demandarle el estricto cumplimiento de las exigencias en que debe concretarse esa atención con categoría de compromiso "público"?

CONTAMOS CON UN PRECEDENTE, que es más que un aviso a navegantes. Resignados, claro. Cuando "Binter Canarias" se negó a volar a La Gomera, porque no le era rentable, ¿con qué norma imperativa podía obligársele a efectuar la prestación, si no mediaba responsabilidad contractual alguna?

Han sido constantes las llamadas editoriales de EL DÍA para que, antes de los procesos de las privatizaciones de las compañías de titularidad pública, fueran preservados los básicos derechos isleños de desplazamiento. Mas, las respuestas a nuestras singularidades, las que justamente reclamamos a la Unión Europea, no parecen ocupar ni preocupar a los Ministerios del Reino de España. Con hechos.

El vacío, ¿al que todavía no calificaremos de "núcleo de turbulencias"?, no se da en el transporte marítimo, como es bien sabido. En concreto en la ruta Canarias-Península, adjudicada desde el pasado 1 de enero a Trasmediterránea. Con lo que las contradicciones del Gabinete Aznar y del PP, mientras no medien argumentos comprensibles, resultan más inauditas. Campañas electorales aparte...

NO HA TENIDO GRAN DIFUSIÓN. No obstante, Jordi Pujol, presidente de la Generalitat, a continuación de admitir que el control de la inmigración ilegal no es fácil, también denuncia que algunos mecanismos de lucha contra el problema no se aplican ahora mismo. Demanda que el Ejecutivo estatal, que es el competente, exija visados en los puestos fronterizos. Sobre todo, en los de las Islas Canarias, el paso ferroviario de Portbou y en el aeropuerto de Barajas.

Y luego algunos maledicentes cuestionarán que el honorable catalán no colabora, suficientemente, en los asuntos de las Españas...

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