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Ola de violencia en Israel

Doce muertos, diez israelíes y dos palestinos, y casi ochenta heridos es el balance letal de los atentados en Galilea, Jerusalén y Cisjordania que se han atribuido Al - Aqsa y Hamas.

EFE, Jerusalén
5/ago/02 3:23 AM
Edición impresa

Diez israelíes y dos palestinos murieron ayer, domingo, en varios atentados en Galilea, Jerusalén y Cisjordania que han dejado casi 80 heridos, en acciones que se han atribuido las Brigadas de Al Aqsa, brazo armado de Al-Fatah, y el Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS).

El más grave de los ataques perpetrados ayer fue un atentado palestino contra un autobús de línea que iba de Haifa a Safed, en Galilea, que costó la vida a nueve pasajeros, mientras que otros 51 resultaron heridos.

El Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS) se atribuyó este atentado y su portavoz, Abdel Aziz Rantisi, responsabilizó de la ola de violencia a las "agresiones que ordena contra el pueblo palestino Ariel Sharon".

Según un comunicado de HAMAS, el ataque "es la segunda operación en respuesta al asesinato por los israelíes de Salah Shajada", jefe de su brazo armado, muerto hace dos semanas en un bombardeo aéreo en Gaza.

En Ramala, el portavoz del presidente palestino, Yaser Arafat, Nabil Abu Rudeina, se abstuvo de condenar el ataque y lo explicó como "una reacción normal contra la política de Sharon y su escalada militar", en alusión a la ocupación de las ciudades palestinas de Cisjordania.

Poco después de ese atentado al norte de Israel, un palestino abrió fuego contra un vehículo israelí en la Puerta de Damasco, en la ciudad vieja de Jerusalén, y mató a un israelí y a otro palestino, antes de ser abatido por fuerzas policiales. En el ataque resultaron heridas otras 16 personas.

Las Brigadas de Al Aqsa, brazo armado del movimiento Al-Fatah, que preside Arafat, se atribuyeron el atentado.

Ésta es la primera vez en varios meses que la resistencia palestina lleva a cabo un atentado en la parte oriental de Jerusalén, donde residen unos 200 mil palestinos.

Otros tres israelíes resultaron heridos de gravedad en otro ataque palestino contra objetivos judíos en Cisjordania, esta vez contra un vehículo en el norte de Ramala. Las tres víctimas circulaban por una carretera de circunvalación al norte de la capital administrativa de Cisjordania cuando pisaron un artefacto, posiblemente una mina.

A primera hora de la tarde, otros seis israelíes resultaron heridos, uno de ellos de forma grave, en un ataque palestino con armas automáticas en una carretera de Cisjordania cerca de Tulkarem y en una explosión que se registró en la ciudad palestina de Naplusa.

La explosión se produjo en el casco antiguo de la ciudad cisjordana y causó heridas leves y moderadas a tres soldados israelíes de las tropas que lo invadieron el viernes de madrugada.

En medios palestinos se temía ayer que tras estos ataques Sharon cancelara una primera reunión con dos nuevos ministros palestinos, el de Interior, Abdel Razek al-Iejie, y el de Finanzas, Salam Fayed, prevista para la semana próxima.

La respuesta internacional

También se desconoce si se celebrará en Washington la próxima semana una reunión de Al Iejie, responsable de los organismos de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), con el secretario de Estado de EE.UU, Colin Powell. El presidente de EE.UU, George W. Bush, dijo hoy estar "consternado" por el atentado contra el autobús y atribuyó la reciente violencia a "unos cuantos asesinos que quieren frenar el proceso de paz" en la región "y no debemos permitirlo".

En la misma línea, el Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC), Javier Solana, destacó "que estos actos de terror y violentos ataques (...) sólo pueden minar los esfuerzo en favor del diálogo, la paz y la reconciliación necesarias".