Cultura y Espectáculos

"En esta obra he querido equilibrar el personaje CULTO y el MILITAR"

El artista Antonio Colmeiro, tinerfeño por decisión propia, ya ha finalizado en barro la escultura del Gran Capitán, último personaje de la historia militar española que le encargó el Estado Mayor del Ejército para instalarla en el Patio de Armas del Palacio de Buenavista de Madrid.

EL DÍA, S/C de Tenerife
7/ago/02 19:56 PM
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Este prestigioso escultor, pintor e ilustrador, que ahora fundirá en bronce la obra en la cooperativa Bronzo de La Laguna, donde ha realizado toda la serie de ocho héroes que le encargaron, es un admirador del Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, "inventor de la infantería tal como se concibe en la actualidad, además de un gran político e intelectual".

Colmeiro explicó a EL DÍA que la figura que ha realizado de este singular personaje, que al igual que las anteriores posará sobre un pedestal, tendrá en total tres metros de altura. "Lo he tratado de representar en el momento álgido de su edad, 51 años, tras las batallas de Ceriñola y Garellano, que duraron varios meses y marcaron pauta en la historia militar".

Distintas fuentes documentales, entre ellas varias biografías, obras de arte de la época - el Gran Capitán fue coetáneo de Leonardo da Vinci - , además del material de aquel período exhibido en el Museo del Ejército (armadura, espada...), han servido al autor para definir la personalidad y presencia física de este héroe español, aunque han sido su imaginación y su virtuosismo los que han determinado el resultado final de esta grandiosa estatua.

"Quizás, la principal dificultad que he tenido a la hora de abordar esta obra es que he querido equilibrar el personaje culto y el militar. Que pareciera culto, que tuviera una expresión de intelectual y, a la vez, un hombre de acción, un gran general y un gran político. Es bastante difícil unir estas dos personalidades, la decisión, la firmeza y seguridad del general, del militar, y la delicadeza y el saber de una persona culta", precisó el autor.

La figura del Gran Capitán, con el pelo al descubierto y movido por el viento, está "vestida" con algunos símbolos que pretenden reflejar el temperamento de este entrañable personaje de la historia militar española. "Está apoyado sobre una espada, que significa poder, fuerza, y a la vez sobre unos libros, que reflejan la inteligencia, el saber. El casco descansa sobre estos libros, como una simbiosis entre su condición de militar y la de intelectual", aclaró.

Creador de la infantería

Este veterano "creador de formas tridimensionales" asegura que comparte con el Ejército el objetivo de que estas esculturas tengan una finalidad didáctica, aunque él siente una especial atracción por el Gran Capitán, actitud que justifica con la labor desarrollada por este ilustre general.

"Según el mariscal Montgomery, que escribió un libro sobre la historia militar, el Gran Capitán está considerado como uno de los tres únicos personajes que marcan un antes y un después en la estrategia de los ejércitos, junto a Genghis Khan (inventor de la logística) y Napoleón (supo utilizar la potencia de fuego de la artillería). Es el creador de la infantería", matizó.

Hasta la irrupción de este personaje en la historia, las unidades de infantería eran masas de hombres armados, igual que los romanos, los asirios y otros pueblos. "Y así fue hasta la llegada del Gran Capitán, quien cambió la forma de actuar de la infantería, porque le dio independencia y movilidad. La convirtió en una fuerza con capacidad operativa y táctica. El dio un valor enorme al terreno como un elemento de combate, porque su situación era crucial para saber cómo atacar al enemigo. Esto se reflejó en las batallas de Ceriñola y Garellano".

Tras sus apasionadas lecturas sobre el Gran Capitán, Colmeiro explica que la táctica de este héroe consistía en llevar al enemigo adonde él quería. "Les ponía trampas como, por ejemplo, alambres entre los viñedos para que tropezara la caballería enemiga. La batalla de Ceriñola fue un episodio que marcó época. Todos los ejércitos del mundo actuaron de forma diferente a partir del estudio de esta batalla. La infantería de hoy sigue las directrices marcadas por el Gran Capitán, porque cualquier Estado Mayor moderno estudia el terreno y los medios antes de la batalla".