Vivir

La vida, el mejor copiloto

Los accidentes de tráfico encuentran sus causas
en el factor humano hasta en un 80 por ciento de
los casos, por lo que la concienciación permanente
de todos los conductores sobre el respeto
a las normas se vuelve crucial en un mapa viario,
el tinerfeño, que, a pesar de haberse perfeccionado,
se encuentra aún inmerso en continuas variaciones.


11/ago/02 3:47 AM
Edición impresa

El incremento anual del parque automovilístico canario, las limitaciones territoriales que impiden las grandes ampliaciones de vías actuales y la multitud de obras de acondicionamiento que se realizan en la actualidad justifican el último de los debates organizados por EL DÍA. Bajo el epígrafe general "¿Son seguras las carreteras de la Isla y están bien señalizadas?"el jefe provincial de Tráfico, Ramón Guerra; el coordinador multisectorial del Centro de Coordinación de Emergencias y Seguridad de Canarias (CECOES), Antonio Guerra, y el propietario de autoescuelas José Fuentefría, charlaron sobre el particular.

El primero y, quizás, más importante de los datos puestos sobre la mesa fue que detrás del 80 por ciento de los accidentes de tráfico se encuentra el factor humano, lo que evidentemente desacredita el establecimiento de una relación directa entre el estado de las carreteras y los siniestros. Dentro de ese porcentaje, la ingesta de alcohol y el exceso de velocidad se llevan la palma.

Ramón Guerra, el jefe provincial de Tráfico, aseguró que, aunque todo es mejorable, las carreteras tinerfeñas no son malas y que la señalización de las mismas se ha ido perfeccionando en los últimos años. No obstante, sí recalcó que las continuas obras de mejora que se están llevando a cabo obligan a extremar la vigilancia, dados los cambios que se producen casi a diario en el sentido de la circulación.

Lo que sí es descartable, a juicio de los presentes en el debate, es que las obras que se realizan en las carreteras isleñas con más intensidad en los últimos años haya contribuido a incrementar la siniestralidad de las mismas. Porque, como también se comentó, los accidentes se suelen producir en las buenas carreteras y como consecuencia, fundamentalmente, de una relajación en la concentración. "En las carreteras malas el conductor va más pendiente de lo que hace y es más improbable el accidente", indicó el jefe provincial de Tráfico.

Antonio Guerra, coordinador del CECOES, subrayó que las mejoras se van notando día a día, si bien también explicó que se reciben llamadas en el 112 de usuarios quejándose de las obras que se realizan en la TF-5. El especialista en emergencias apreció un ligero descenso no sólo en el número de accidentes en los últimos años, sino en la gravedad de los mismos. "Ahora, afortunadamente, hay muchos siniestros que son sólo de chapa y pintura".

José Fuentefría, por su parte, insistió en que los cambios que se realizan por las obras requieren de un esfuerzo mayor de concentración para evitar despistes y equivocaciones, que pueden causar problemas, pero que, al mismo tiempo, obligan a reducir la velocidad, lo que evita más accidentes.

"Puntos negros"

Durante el debate se recordaron los tradicionales "puntos negros" de la Isla, como la curva de entrada a San Andrés, "ahora perfectamente señalizada tras sucesivos accidentes", o la última de la Autopista TF - 5 en sentido hacia Santa Cruz, que también se ha cobrado un importante número de vidas. El jefe provincial de Tráfico cuantificó en siete estos puntos, cuya última denominación oficial es "tramos de concentración de accidentes".

Antonio Guerra recordó, por su parte, que puede ser crucial, en caso de encontrarse con un accidente de carretera, no sólo dar a tiempo la voz de alarma, sino "no actuar si no se se tiene experiencia previa o conocimiento de primeros auxilios, esperando hasta que llegue la ayuda", que no tarda, según el responsable, ya que "cuando el CECOES recibe una llamada, automáticamente se ponen en marcha todos los dispositivos precisos para prestar la atención a la mayor brevedad posible", indicó.

Por otro lado, según Ramón Guerra "es imposible calibrar con exactitud si el endurecimiento de las sanciones ha contribuido al descenso general de la siniestralidad", aunque sí dejó el dato de los "72 mil expedientes sancionatorios tramitados en la provincia".

"Si los 6 mil muertos que anualmente dejan las carreteras españolas se debieran a una enfermedad desconocida, ¿no se habría actuado desde el principio para atacar sus causas?", inquiere José Fuentefría. Según el director de autoescuelas, "un número elevado de casos de accidente se produce en los trayectos más cortos, ya que es en éstos en los que se descuidan precauciones básicas como el cinturón de seguridad".

"Segundos" accidentes

También es preciso extremar los cuidados mientras se presta auxilio en un accidente, porque "se han dado casos de segundos accidentes mucho más dramáticos que aquellos que los motivaron", al producirse atropellos por despistes de los auxiliadores que los dejan expuestos, dentro de la calzada, al paso de los vehículos, dijo Fuentefría.

Ramón Guerra no cree preciso un reciclaje "continuado" de los conductores ya que siempre resultará más efectivo, en su opinión, "conservar la concienciación". El jefe provincial de Tráfico explicó en otro lance de la conversación que no se han registrado, hasta el momento, casos de conductores suicidas en las Islas, aunque recordó la serie de sucesos que tuvo lugar en la Isla hace algunas fechas, cuya cercanía temporal entre los mismos motivó, primero, la sospecha de que pudiera estarse desarrollando un entramado de apuestas - opción que quedó rápidamente descartada - , y, más tarde, un análisis sobre la señalización en determinados puntos, "que no reveló, al final, ninguna deficiencia importante", explicó Guerra.

José Fuentefría indicó que las imprudencias se encuentran en el embrión de buena parte de los accidentes, y reiteró que una conversación al volante por el teléfono móvil influye sobre la capacidad de reacción del conducción del mismo modo que una tasa de alcohol en sangre de 1,8 gramos por litro, "o lo que es lo mismo: una borrachera evidente", señaló.

A este respecto, el jefe provincial de Tráfico indicó que si bien la incidencia del alcohol en los accidentes de tráfico durante los fines de semana que afectan a jóvenes es importante, no es menos la existencia de conductores maduros con niveles evidentes de alcohol: "Hay muchos bodegueros que conducen en estado de embriaguez, y así se ha detectado en los diversos controles", dijo, refiriéndose a personas que no suelen beber habitualmente, pero que sí lo hacen en domingos o fiestas, tras un banquete o celebración.

20 mil controles en un año

La Jefatura de Tráfico realizó el pasado año más de 20 mil controles de alcoholemia, informó además. Por otro lado, el respeto a las normas básicas de conducción, como ajustarse el cinturón de seguridad o utilizar el casco en el caso de motocicletas y ciclomotores, puede ser un factor clave a la hora de reducir los riesgos de mortalidad en caso de accidente, lo cual se logra, convinieron los invitados, "a través de la adecuada concienciación, que debe adquirirse en las escuelas de conductores, y que no debe abandonarse durante el tiempo como conductor", garantizando así la propia vida y el respeto a la ajena.