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Garachico se volcó ayer con SAN ROQUE


17/ago/02 4:05 AM
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La romería de San Roque convirtió ayer a Garachico en la capital isleña del folclore y de las tradiciones, entre folías, isas, malagueñas, saltones y los tradicionales ajijides en honor del venerado patrón de la Villa y Puerto que, por cierto, cuya talla fue restaurada tras siete meses de trabajo. Una talla a la que se le ha devuelto la casi totalidad de su policromía original, rico en colorido y estofados de oro, bajo la dirección de María Fernanda Guitián.

Una imagen que fue arropada por casi 10 mil personas procedentes de todos los lugares de la Isla, que disfrutaron de una jornada veraniega inolvidable.

Por estas fechas se suele escuchar la expresión popular que dice: "Quien va a Candelaria no viene a San Roque, a Garachico o su romería", pero lo cierto es que esta localidad telúrica y marinera a la vez se torna en el centro de la mirada y punto de encuentro de miles de peregrinos de las Islas y de otros puntos de la geografía española y el extranjero que se dan cada 16 de agosto, festividad de San Roque.

Los garachiquenses y visitantes han podido contemplar, en gran medida, la primitiva imagen que vieron por primera vez sus antepasados de hace siglos, aunque poco se sabe del autor y de su procedencia, pero el propio proceso restaurador ha venido a confirmar su estilo barroco y su casi segura filiación a la escuela andaluza.

Es una romería muy peculiar porque surge desde las raíces del pueblo y para el pueblo, donde la devoción, el fervor y la alegría se expresan abiertamente, sin artificios protocolarios en cuanto al uso de los trajes típicos, aunque, eso sí, abundan en esta manifestación festiva. Una romería marinera y campestre.

La romera mayor, Laura Martín Bolaños, presidió el desfile de carretas, que discurrió desde las inmediaciones del muelle hasta la ermita de San Roque.

Los actos festivos se iniciaron en la ermita de San Roque, con el oficio de la santa misa de peregrinos, y posterior traslado del santo hasta la iglesia de Santa Ana, donde se concelebró la eucaristía, con el acompañamiento musical del grupo folclórico Tigotán, Los Realejos, seguida de la ofrenda de los frutos de la tierra. La venerada imagen, como es de costumbre, fue llevada en procesión hasta la explanada del muelle, pasada la una de la tarde. Poco más de una hora después se inició la romería, en la que desfilaron 52 carretas tiradas por yuntas, en un alarde de tipismo y colorido, donde casi no faltó de nada.

Más tarde, a las 17:00 horas, comenzó el baile de magos, amenizado por Los Teymar y los Rokers.

Devoción centenaria

La devoción por San Roque arraigó en Garachico como consecuencia de la peste que asoló la Villa y su comarca entre 1601 y 1606. A raíz de este hecho, el pueblo con sus limosnas, en agradecimiento al santo por la desaparición del mal, construyó la ermita en su honor y decidió que su día fuera festivo en la localidad, voto popular que ha llegado intacto hasta la actualidad.